- Con apoyo de Japón y Alcaldía de Quilalí
Corresponsal/Nueva Segovia
El Embajador de Japón, Mitsuhiro Kagami y el Alcalde de Quilalí, Gerzán Poso, inauguraron las obras concluidas del sistema de abastecimiento de agua potable en Waná, comunidad ubicada a unos 13 kilómetros al suroeste del poblado de Quilalí, la que por primera vez en su historia tiene el servicio permanente y domiciliar.
En una comunidad con más de 700 personas, las mujeres se han quitado un gran peso de encima. Después de 14 años recorriendo dos kilómetros cargando el agua de consumo diario, muchas veces sucia y contaminada del río Jícaro, hoy el servicio llega a cada una de sus viviendas desde una vertiente natural que nace en medio de un cafetal.
Los miembros de la Comisión de Desarrollo Comunal destacan que, antes del Japón, nadie quiso escuchar las múltiples peticiones de la comunidad.
“Gracias por escucharnos y aceptar nuestra solicitud, que muchos organismos negaron por lo caro de la inversión y lo supuestamente difícil de sacar el agua de la vertiente natural”, dijo el líder Juan Castellón al embajador japonés mientras le reconocía la cooperación que brindó el Gobierno de Japón y el Alcalde de Quilalí.
La Embajada de Japón invirtió en el proyecto 62 mil dólares del Fondo de Asistencia Comunitaria del pueblo japonés, en tanto la Alcaldía aportó 14 mil dólares y la mano de obra de la comunidad fue valorada en 90 mil córdobas.
El embajador Mitsuhiro Kagami expresó su satisfacción por estar haciendo entrega de la obra terminada del proyecto de agua financiado por el Fondo de Asistencia Comunitaria del Japón a la comunidad de Waná, a la que pidió reforestar y cuidar el manantial que proveerá del vital líquido a la actual y futura generación.
Reiterando el mensaje del embajador, el alcalde Poso sostuvo que después de haber finalizado la angustia el problema de abastecimiento, la comunidad tiene ahora el reto de cuidar la inversión y hacerla autosostenible.
“La comunidad necesita organizarse mejor, establecer alternativas de manejo y reforestación de la fuente y estar consciente de que la única forma de producir agua es sembrando un árbol cada día”, indicó el alcalde.
El embajador japonés se comprometió a revisar las solicitudes de cooperación de la Alcaldía de Quilalí, en especial del proyecto de rehabilitación del sistema de agua potable para la ciudad cabecera municipal, valorado en aproximadamente 23 millones de córdobas.