La Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), que efectúan un accidentado proceso de acercamiento, continuaron ayer su batalla, ahora al acusarse mutuamente de pretender respaldar al mandatario sandinista Daniel Ortega en sus intenciones por aprobar la reelección presidencial sucesiva.
Aunque representantes de ambas bancadas parlamentarias aseguran que se oponen a la reelección presidencial inmediata, ayer la diputada Jamileth Bonilla (ALN) y su colega Wilfredo Navarro (PLC), lanzaron acusaciones en contra del partido adversario.
“Hemos escuchado que ellos no le ven ningún problema (a la reelección), eso lo han dicho algunos de ellos, sin embargo la gran mayoría de los liberales del PLC están en total desacuerdo de una reelección. Si esto es empujado por los diputados del PLC o por la bancada en pleno o por el partido como tal, perjudicaría mucho al fortalecimiento de ese partido, lo debilitaría porque lo dividiría”, dijo Bonilla.
Tanto los representantes de la ALN como del PLC aceptan que Ortega está interesado en la reelección presidencial inmediata.
Navarro cuestionó a la ALN al comentar que junto al FSLN aprobaron una Ley Marco para congelar hasta enero del 2008 una serie de reformas constitucionales que restan atribuciones al Presidente.
La división entre el PLC y la ALN facilitó el triunfo electoral a Ortega, en noviembre pasado.