Primeras mujeres juezas en Egipto

31 mujeres fiscales tuvieron que aprobar un examen especial El presidente del Poder Judicial de Egipto nombró a las primeras mujeres jueces a pesar de la oposición de musulmanes conservadores, de acuerdo con un decreto publicado ayer. Mukbil Shakir, presidente del Consejo Judicial Supremo, nombró a 31 mujeres para que ocupen los cargos de juez […]

  • 31 mujeres fiscales tuvieron que aprobar un examen especial

El presidente del Poder Judicial de Egipto nombró a las primeras mujeres jueces a pesar de la oposición de musulmanes conservadores, de acuerdo con un decreto publicado ayer.

Mukbil Shakir, presidente del Consejo Judicial Supremo, nombró a 31 mujeres para que ocupen los cargos de juez o juez en jefe en las cortes de Egipto, informó la agencia oficial de noticias Middle East News, que citó el decreto de Shakir.

La medida podría reforzar las reformas políticas y sociales del presidente Hosni Mubarak, las cuales han sido ampliamente criticadas por ser demasiado restringidas.

IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

Sin embargo, otros consideran que el anuncio aún está lejos de ofrecerle a las mujeres una igualdad de oportunidades.

El decreto afirma que las mujeres, que antes trabajaban como fiscales del Estado, han aprobado un examen especial para ocupar sus nuevos cargos.

Los defensores de los derechos de las mujeres habían impulsado durante décadas el nombramiento de juezas, pero el Gobierno se había negado a ceder ante el temor de una reacción adversa de los conservadores musulmanes que se oponen a una medida que consideran antiislámica.

MUSULMANES SE OPONEN

En el 2003, Mubarak nombró a la abogada Tahany el-Gebaly como jueza para el tribunal constitucional del país, un cargo que no incluye presidir casos civiles o criminales. No se supo de inmediato qué tipo de cortes iban a presidir las 31 nuevas juezas.

Algunos intransigentes indican que el decreto de Shakir contradice un artículo en la Constitución, en el que establece la fuente principal de jurisprudencia es la ley Islámica.

Ellos basan su argumentación en un fragmento del Corán en el que se afirma que dos mujeres equivalen a un hombre si son convocadas como testigos ante una corte. Por ello, ellos argumentan que una mujer no puede ser juez si no puede ser considerada como testigo por sí sola.

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