- Consultas de médicos estadounidenses y protestas de mayas se combinan
Irene Paz, de 57 años, espera en la fila a que la muela cariada que tanto dolor le causa le sea extraída por un dentista del ejército estadounidense, que integra el grupo de soldados que realiza labores humanitarias en Santa Cruz de Balanya, al oeste de Guatemala, comunidad que el presidente George W. Bush visitará hoy.
Paz, con 12 hijos, ya ha visitado otros médicos que han convertido la escuela de esta comunidad agrícola en el departamento de Chimaltenango (88 km al oeste de Guatemala), construida en 1974 con financiación estadounidense, en un hospital de campaña.
Desde el viernes que dio inicio la “feria médica” hasta el mediodía de ayer habían acudido cerca de 2,000 personas —algunas caminando kilómetros— a la consulta de medicina general, oftalmología, odontológica y ginecológica.
“Puede venir todo el que quiera. Las consultas son totalmente gratuitas”, explica a la AFP el asesor de prensa del ejército, el puertorriqueño Juan Torres Díaz.
Advierte que la atención médica de este grupo del Ejército Sur estadounidense continuará durante la visita de Bush, quien también irá a una comunidad agrícola que exporta sus productos a Estados Unidos y a las cercanas ruinas mayas de Iximché.
MAYAS PROTESTAN
Más de un centenar de activistas de organizaciones mayas se congregaron en la localidad de Tecpan para protestar contra la inminente llegada a Guatemala del presidente estadounidense George W. Bush quien hará una gira de poco menos de un día a este país centroamericano.
“No estamos de acuerdo con que venga, nos viene a hacer daño. Dice que viene a levantar a los agricultores pero sólo viene a robar lo poco que nos quedó tras la invasión española”, dijo a la AP el activista de la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC), Maximiliano García.
Los mayas protestaron por la visita realizada por Bush y el presidente guatemalteco Oscar Berger a Iximché, un sitio arqueológico sagrado para los indígenas de Guatemala.