- Para promover el uso de biocombustibles en América Latina
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El Presidente estadounidense, George W. Bush, selló una alianza con Brasil y aseguró que no le ha dado la espalda a América Latina al abrir una gira regional que ha sido confrontada por el Presidente venezolano, Hugo Chávez, y desató protestas callejeras.
Brasil y Estados Unidos acordaron en Sao Paulo aliarse para la promoción de etanol, que puede significar inversiones en la región y menor dependencia petrolera de naciones como Venezuela, según dijeron Bush y su anfitrión el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en una conferencia de prensa conjunta.
“Mi viaje pretende explicar lo más claramente que puedo, que nuestra nación es generosa y compasiva”, aseguró Bush sobre su visita que desató protestas en Sao Paulo y varias ciudades brasileñas.
Y que además fue resguardada por 4 mil soldados que ocuparon la ciudad y francotiradores para los trayectos de su comitiva, y la paralización del tránsito en esta ciudad de 18 millones de habitantes.
La gira ocurre en paralelo a la del Presidente venezolano, Hugo Chávez, quien se lanzó a la ofensiva y afirmó que “Bush es el lobo con piel de cordero” quien llega a la región “a dividir, a engañar, a frenar los movimientos populares”.
Bush eludió contestar a Chávez. “Traigo la buena voluntad de Estados Unidos a América del Sur y a América Central. Es por eso que estoy aquí”, dijo.
LOS ACUERDOS
Brasil y Estados Unidos sellaron una alianza para la promoción del etanol quienes concentran el 70 por ciento de la producción mundial de ese combustible alternativo a la gasolina, firmaron un memorando comprometiéndose a cooperar para establecer un mercado internacional de biocombustibles, pero también a fomentar su uso en otras áreas del planeta, comenzando por Centroamérica y el Caribe.
“Brasil y Estados Unidos tienen la capacidad de liderar el camino” para fomentar los biocombustibles, afirmó Bush, cuando ambos hicieron una distendida visita a una planta de biocombustibles.
La alianza en combustibles no está exenta de roces: Brasil le reclama a Estados Unidos que retire las tasas que le impone al etanol brasileño. Bush declinó hacer concesiones.
Lula afirmó que eso es tema de negociación y bromeó: “Si yo tuviese esa capacidad de persuasión (para que Bush rebaje las tarifas), lo habría convencido de otras cosas que no puedo decir aquí”.
Lula y Bush volverán a reunirse a finales de marzo en la residencia presidencial de Camp David, una deferencia que no había sido otorgada a un presidente sudamericano desde 1991.