- Montoya se hace sentir
Juan Pablo Montoya es un piloto agresivo y audaz. Siempre lo fue y siempre lo será.
Si eso no estaba claro antes de irrumpir en la NASCAR al final de la pasada temporada, pues ahora no caben dudas.
Montoya hizo valer su reputación en Ciudad de México el domingo al adelantar a su compañero Scott Pruett, quien se salió de la pista en trompo. El colombiano logró así tomarse la punta de la carrera cuando faltaban ocho vueltas y se enfiló a su primera victoria en la NASCAR.
Su maniobra a costa de Pruett en una curva del Autódromo Hermanos Rodríguez le aseguró la victoria en la serie Busch, pero manchó un triunfo que hubiese conseguido aún sin esa osada movida.
También dejó en segundo plano el fenomenal despliegue con el que desplazó a una pila de rivales para irse al frente.