JUAN BAUTISTA ARRÍEN valoró que el futbol nicaragüense vive un buen momento. (Fotos LA PRENSA/M. Lorío)

Con nuevas señales

Buitrago y Arríen coinciden con el mejor momento del futbol nica La década de los sesenta es considerada por Miguel “Chocorrón” Buitrago, el mejor defensa que ha tenido Nicaragua, y el doctor Juan Bautista Arríen, como la época de mayor evolución del futbol nacional en su historia. Varios factores se conjugaron para que eso ocurriera: […]

  • Buitrago y Arríen coinciden con el mejor momento del futbol nica

La década de los sesenta es considerada por Miguel “Chocorrón” Buitrago, el mejor defensa que ha tenido Nicaragua, y el doctor Juan Bautista Arríen, como la época de mayor evolución del futbol nacional en su historia.

Varios factores se conjugaron para que eso ocurriera: el futbol recibió un gran respaldo económico, la liga profesional de beisbol se suspendió y surgieron una buena cantidad de jugadores nacionales de buen nivel.

“Desde 1961 se sintió un cambio en el futbol, con jugadores como Manuel “Catarrito” Cuadra, Hugo Huete, Eduardo Morales, Gerardo Barrios, Pedro “Peché” Jirón, Dámaso Silva, “Camarón” Gutierrez, Róger Mayorga, Carlos López, Salvador “Chava” Dávila, Salvador Dubois, Rudy Sobalvarro, con un dribling que se dio el gusto de dejar plantada en 1967 en Honduras a la defensa mexicana”, recuerda Buitrago.

Pero las mejores actuaciones llegaron desde 1965 cuando Nicaragua vence 2-0 a Honduras en una eliminatoria para un Norceca. En ese mismo torneo estaban fajados 0-0 con El Salvador en el primer tiempo, hasta recibir cuatro goles en el segundo.

“Era un Honduras competitivo, no como se ha dicho que no lo era. Tenía grandes jugadores”, recalca Buitrago, defensa central del Santa Cecilia, el UCA y la Selección.

“Pero no sólo hubo resultados con la Selección. El Santa Cecilia, Flor de Caña y el UCA también jugaron ante los mejores equipos de Centroamérica y se les ganó, se les hizo buenos partidos”, agrega.

“Jugábamos con garra y ellos sabían que no venían sólo a ganar, poníamos todo en el terreno, aunque debo aceptar que jamás tuvimos un entrenamiento como el que tuvo esta Selección que fue a la Copa de Naciones este año”, agrega Buitrago.

Lo memorable

El año que asalta la memoria de Buitrago y Arríen por su grandeza, es sin duda 1966, cuando Nicaragua derrota 2-1 a Estudiantes de La Plata, de Argentina, en un juego amistoso realizado en el Estadio Nacional.

“Fue un juego memorable. Se jugó como equipo. Inspirados, convencidos que se podía ganar. Todos asumimos el juego con responsabilidad, con una disciplina incomparable y con una calidad de juego que no he visto en el futbol actual. Por eso para mí ha sido la mejor época del futbol”, indicó Arríen.

De aquel duelo, en el que vino el papá de Sebastián Verón, Arríen se emociona por la forma como se jugó en cada zona pero de forma categórica.

“Sin ‘Chocorrón’ Buitrago no hubiéramos ganado. No dejó pasar nada. Todo intento de Estudiantes terminaba ahí… Ahora veo a Carles Puyol del Barcelona y guardando las distancias me recuerda cómo jugaba Buitrago. Agresivo, efectivo, duro”, recalca Arríen, en aquel entonces padre jesuita de la UCA, delantero de ese mismo equipo en Primera División y de la Selección que jugó con Estudiantes.

Las ofertas

En 1967, la Selección de Nicaragua volvió a tener buenos resultados con el 1-1 ante Honduras en otro memorable juego que pudo ganarse, recuerda Buitrago.

Y pese a las derrotas 4-0 con México —estuvo 0-0 en el primer tiempo—, 2-0 ante Guatemala y 2-1 con Haití, el torneo sirvió para que Salvador Dubois firmara con el Motagua de Honduras, Róger Mayorga al Aurora de Guatemala, y después Rudy Sobalvarro se fue al Águila de El Salvador.

También hubo ofertas para “Chocorrón” Buitrago de equipos de Primera como Xelajú de Guatemala, Olimpia de Honduras y Águilas de El Salvador, pero no aceptó porque no estaba en sus prioridades vivir del futbol.

“Qué curioso, igual que ahora. Tres nicas se fueron a jugar al extranjero después de esa actuación en 1967. Eso fue como una señal que las cosas se hicieron. Ya después el beisbol volvió a tomar su lugar, se le quitó el respaldo al futbol y fue perdiendo poco a poco fuerza el futbol”, agrega Arríen.

Al igual que aquel instante, Arríen y Buitrago están convencidos que ahora el futbol está pasando por un momento en el que está dando señales importantes que se deben aprovechar, consiguiendo más recursos, trayendo jugadores y técnicos de nivel.

“Se necesita renovar el futbol colegial y reforzar las categorías menores. Ahora más que nunca se necesita una dirigencia con visión, explotar ese interés que se mira en los barrios jugando futbol en canchas de baloncesto, en las calles. Hay que trabajar ya, aprovechar este momento”, concluyó Arríen.

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