- Unas 60 personas se inscribieron en el Segundo Bailatón por una vida sin violencia, que se realizó ayer
Niños, adultos y hasta personas de la tercera edad participaron ayer por la tarde en el Segundo Bailatón por una vida sin violencia, que se realizó en el centro comercial Multicentro Las Américas la tarde de ayer.
Al ritmo de diversos géneros musicales, hombres y mujeres apoyaron al Fondo Centroamericano de Mujeres, que organizó la actividad para promover el derecho de las mujeres jóvenes a vivir sin violencia.
El bailatón es parte de la campaña Dona 100 por una vida sin violencia, que consiste en una campaña de actividades durante 100 días con la que se pretende reunir fondos para apoyar a cinco grupos que luchan por la vida sin violencia de las mujeres de Nicaragua: Jehn-Cedehca, de Puerto Cabezas; La Comisión Ejecutora de la Mujer, la Niñez y la Adolescencia, en Waslala; Las Golondrinas, que opera en Río Blanco; la Asociación para la Defensa de los Derechos Humanos de las Mujeres Nicaragüenses (ADEMNIC), de Managua y la Red de Mujeres Jóvenes La Esperanza, de Rivas.
La campaña Dona 100 por una vida sin violencia inició el pasado 25 de noviembre, Día de la No Violencia Contra la Mujer y finalizará el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
Según dijo Alejandra Bone, de ADEMNIC, en los 100 días se hacen muchas actividades, pero el bailatón es la que congrega mayor cantidad de personas, además que “es una forma de que la población ayude y se divierta. Es una forma diferentes de combatir la violencia”.
Los concursantes, que superaron el medio centenar de personas, colaboraron con 50 córdobas para participar en el bailatón. A cambio tuvieron instrucciones de baile a cargo de expertos que dirigían los pasos de baile desde una tarima.
LOS PREMIOS
A diferencia de otros bailatones, en la competencia de ayer no ganó el que más tiempo pasó en la pista sino que todos los concursantes tuvieron la oportunidad de regresar a su casa con algún premio.
Desde camisetas y mochilas, hasta paquetes de sauna y masaje y estadías en el Hotel Real Intercontinental por un fin de semana para dos, fueron los premios que se rifaron entre los que se inscribieron en el bailatón.
Según explicó Bone, se usó esa técnica para premiar a los concursantes que tuvieron la voluntad pero no pudieron llegar hasta el final.