EL GRAN LAGO. Plumilla a color de Carlos Montenegro. (LA PRENSA/ARCHIVO)

La Mocuana de La Trinidad

Se cuenta que una hermosa mujer que tenía un hijo, se enamoró de un joven muy rico de otro pueblo. Este hombre la quería a ella pero no a su hijo y le propuso que lo regalara. Ella le dijo que no iba a dejar a sus hijo. Pero este hombre le dijo que la […]

Se cuenta que una hermosa mujer que tenía un hijo, se enamoró de un joven muy rico de otro pueblo. Este hombre la quería a ella pero no a su hijo y le propuso que lo regalara. Ella le dijo que no iba a dejar a sus hijo. Pero este hombre le dijo que la mataría a ella y a su hijo si no se casaba con él. Ella, muy triste, escapa para esconderse con su hijo en la cueva del cerro La Mocuana en La Trinidad, camino a la ciudad de Estelí. La joven caminó y caminó dentro de la cueva hasta que se perdió y murió con su alma en pena.

La leyenda cuenta que La Mocuana sale todas las noches después de las doce de la noche, vestida de seda blanca y si algún niño está despierto o llorando ella llega y se lo lleva pensando que es su hijo. La gente de La Trinidad dice que algunos la han visto por la carretera panamericana; otros dicen que ya han intentado introducirse en lo profundo de la cueva pero se han visto imposibilitados de seguir ante la presencia de miles de murciélagos que viven allí.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí