Se cuenta que una hermosa mujer que tenía un hijo, se enamoró de un joven muy rico de otro pueblo. Este hombre la quería a ella pero no a su hijo y le propuso que lo regalara. Ella le dijo que no iba a dejar a sus hijo. Pero este hombre le dijo que la mataría a ella y a su hijo si no se casaba con él. Ella, muy triste, escapa para esconderse con su hijo en la cueva del cerro La Mocuana en La Trinidad, camino a la ciudad de Estelí. La joven caminó y caminó dentro de la cueva hasta que se perdió y murió con su alma en pena.
La leyenda cuenta que La Mocuana sale todas las noches después de las doce de la noche, vestida de seda blanca y si algún niño está despierto o llorando ella llega y se lo lleva pensando que es su hijo. La gente de La Trinidad dice que algunos la han visto por la carretera panamericana; otros dicen que ya han intentado introducirse en lo profundo de la cueva pero se han visto imposibilitados de seguir ante la presencia de miles de murciélagos que viven allí.