La famosa alfombra roja, tan esperada como la estatuilla de los premios Oscar, ya fue extendida ante el teatro Kodak de Hollywood, donde hoy desfilarán cientos de nominados nerviosos y miles de estrellas para poner su mejor cara al mundo.
Los diamantes y los diseños de alta costura ya están en manos de actrices, actores, directores y productores que hoy celebrarán su gran fiesta en la meca del cine estadounidense desde las 17H00 locales (01H00 GMT del lunes), en una ceremonia que presentará la humorista Ellen DeGeneres y que tendrá un fuerte acento hispanoamericano.
“Nervioso, no estoy mucho, este año lo vivo más tranquilo”, comentó a la AFP Gustavo Santaolalla, nominado por la Banda Sonora de Babel, un año después de llevarse el mismo Oscar por Brokeback Mountain.
En cambio Adriana Barraza, nominada primeriza como Mejor Actriz de Reparto, confesó el lunes que empezaba a “tener un hoyo en la panza”.
Desde la mítica alfombra roja, periodistas del mundo entero fueron autorizados el viernes a conocer parte de una millonaria producción concebida en 1929 por la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, y que este año contará, entre otros, con Tom Cruise, Nicole Kidman, Penélope Cruz, Jennifer López y John Travolta para anunciar a los ganadores.
Con favoritos bien definidos en las categorías de actores y un cantado Oscar a Martin Scorsese como Mejor Director por Los Infiltrados, el suspenso se concentra en el último premio de la ceremonia de más de tres horas: Mejor Película de 2006.
En esta liza pelean codo con codo en todas las apuestas la obra de Scorsese, la comedia independiente Pequeña Miss Sunshine y el filme del mexicano Alejandro González Iñárritu, Babel, que llega a la gala aspirando a siete estatuillas.
En esta 79na edición los expertos auguran una repartición de trofeos democrática y aunque casi han descartado que una sola película arrase con varios Oscar, bien podría una obra como Los Infiltrados salir con los dos máximos galardones al término del espectáculo transmitido a cientos de millones de espectadores en el mundo.
Si se cumplen los augurios de expertos en Hollywood, Clint Eastwood, con Cartas desde Iwo Jima, partirá con las manos vacías por la Mejor Película, mientras La Reina tiene todo a su favor para llevarse el Oscar a la Mejor Actriz.
El compositor italiano Ennio Morricone es el único que ha podido preparar su discurso con la seguridad de que lo leerá una vez que le entreguen el Oscar honorífico por su larga trayectoria creando las notas de cientos de películas, particularmente los “westerns-spaghetti” de Sergio Leone.
En total 1,500 periodistas locales y extranjeros están acreditados para cubrir la ceremonia desde el teatro Kodak, donde una grada situada al costado de la alfombra guarda los puestos de 300 personas que ganaron hace seis meses una lotería de la Academia para aupar a sus actores preferidos.