- Gobierno salvadoreño dice que policías afirman creer que transportaban drogas
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La Policía salvadoreña dijo el viernes que no tiene ninguna investigación abierta de narcotráfico sobre los diputados asesinados en Guatemala y afirmó que los asesinos se equivocaron de personas.
El director de la Policía Nacional Civil, Rodrigo Ávila, dijo en conferencia de prensa que “los asesinos han confesado que no sabían que se trataba de diputados reales” y agregó que “pudo haber sido esto parte de una emboscada o de un interés ya premeditado de dañar a los diputados, bajo el engaño a los operativos de que se trataba de delincuentes”.
Publicaciones en Guatemala aseguran que el asesinato de los tres diputados al Parlamento Centroamericano y de su motorista, estaría vinculado al narcotráfico.
Cuatro policías fueron capturados el jueves y dos más son buscados como responsables del crimen de los diputados Eduardo D’Aubuisson, William Pichinte y José Ramón González y de su chofer.
Los capturados son los oficiales de alto rango Luis Arturo Herrera López, de 39 años; José Corky Estuardo López Arriaga, de 28 y los dos agentes investigadores José Adolfo Gutiérrez, de 36, y Marvin Langen Escobar Méndez.
Herrera López era el jefe de la unidad contra el crimen organizado de la Dirección de Investigaciones Criminales de la Policía Nacional Civil de Guatemala.
Ávila dijo que posiblemente “se confundieron” quienes alertaron a los policías delincuentes y les habrían dicho que en el vehículo en que se transportaban los diputados había droga o dinero.
Agregó que “cuando confirman que eran tres diputados del Parlacen, se percatan que ha habido un error y proceden a tratar de borrar toda evidencia, y el hecho de pegarle fuego al vehículo y a los cadáveres, implica en ese momento un deseo de borrar toda evidencia”.
Pero Ávila dijo que la investigación “está abierta, nosotros no estamos cerrando ninguna posibilidad”, aunque reiteró que no tenemos ningún reporte sobre ninguna investigación sobre las víctimas.
El presidente Elías Antonio Saca dijo a El Diario de Hoy desde México que los diputados habían sido torturados y llevados a una casa de seguridad “para sacarles información” antes de ser asesinados.
Acusada de tener entre sus filas a miembros del crimen organizado, como narcotraficantes y secuestradores, la Policía guatemalteca está sumida en una de sus peores crisis.
El presidente guatemalteco, Oscar Berger, fue el primero en reconocer la corrupción imperante en las fuerzas de seguridad pública, al admitir ayer en México que el crimen de los diputados centroamericanos al parecer fue obra planificada por el narcotráfico.
El director del humanitario Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), Mario Polanco, dijo a la AFP que la depuración es urgente, pero debe ir acompañada de una política donde no se integre en la seguridad civil a miembros del Ejército, señalado en el pasado de formar parte del narcotráfico.
“El involucramiento del crimen organizado ha de estar desde la Academia de la Policía, porque existen suficientes recursos para pagar desde antes que se conviertan en agentes de la institución”, dijo Polanco.