EL NEGOCIO DE LAS YEMAS Y LAS CLARAS

La producción de huevos a nivel nacional registra un crecimiento general si se le compara con los niveles de mediados de la década de 1990, pero todavía debe superar ciertos pegones. El pulso de esta producción incide, en parte, en los precios para el consumidor y en consecuencia en los niveles de consumo del producto […]

  • La producción de huevos a nivel nacional registra un crecimiento general si se le compara con los niveles de mediados de la década de 1990, pero todavía debe superar ciertos pegones. El pulso de esta producción incide, en parte, en los precios para el consumidor y en consecuencia en los niveles de consumo del producto
[doap_box title=»Granja ejemplar» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El Granjero es la única granja productora de huevos que cuenta con una certificación de análisis de peligros y de puntos críticos de control (HACCP), que es un sistema de gestión destinado a garantizar la inocuidad de los alimentos.

Según explica Dameyba Cruz, gerente general de El Granjero, la empresa surgió en 1992, pero fue en el 2000 cuando la dirección de la empresa tomó la decisión de cambiar todo el sistema de producción semiautomático a la automatización total.

Esto implicó un cambio radical en el sistema, desde las condiciones de producción que incluyó la instalación de sistemas de aire fresco para las gallinas.

Una de las prioridades ha sido garantizar la bioseguridad en la producción, de forma que la inocuidad del producto es lo más importante, sostiene Cruz.

Esto implica la aplicación de estrictas medidas de seguridad, incluyendo al personal que trabaja. Los trabajadores de la granja antes de entrar a las naves productoras tienen que pasar por un sistema de limpieza general que incluye la ropa que usan y los equipos, insiste la gerente.

La higiene del personal es constante para lo cual hay lavamanos dentro de las galeras, esto garantiza que el producto final se caracteriza por la limpieza. De esta forma, según afirma, se evita el uso de antibióticos.

No se trata de un huevo ciento por ciento orgánico, pero sí es un producto ciento por ciento inocuo, afirma.

Por su parte Enrique Sánchez, coordinador del área avícola de la dirección de Sanidad Animal del Magfor, explica que la certificación HACCP es un proceso largo y que evalúa cada uno de los puntos críticos del proceso productivo, que incluye no sólo la producción como tal sino también la seguridad laboral.

Esto garantiza que no hay problemas para el consumidor y que el producto que consume está totalmente garantizado.

De donde escoger

Un huevo de gallina se compone de tres partes: la cáscara, la clara de albúmina y la yema o vitelo. El peso medio de un huevo es de 60 gramos mas o menos.

La clara contiene fundamentalmente albuminoides; la yema materias grasas y, a pesar de su poco volumen, es seis veces más nutritiva que la clara, además de que contiene gran cantidad de fósforo, detalla el portal electrónico mexico.udg.mx, especializado en temas alimentarios.

Dos huevos proporcionan 140 calorías, lo cual equivale a unos 350 gramos de leche y 50 gramos de carne. El huevo es un alimento de fácil digestión y asimilación, aunque no conviene abusar de él por el colesterol y porque algunos de sus residuos son inconvenientes para el hígado.

Entretanto, la enciclopedia Wikipedia detalla que los huevos más consumidos, con gran diferencia, son los de gallina, seguidos por los de pato.

[/doap_box]

  • Ver Infografia >

    También se consumen los huevos de codorniz que son muy pequeños, bien como exquisitez gastronómica o para niños. Mientras los huevos de avestruz pueden llegar a pesar 1.3 kilogramos.

    Los nexos con la salud humana

    Ya sean cocidos, revueltos, enteros o simplemente pasados por agua, los huevos se han convertido hoy en día en uno de los principales alimentos básicos de la dieta de los nicaragüenses y de la población mundial en general. También se utilizan en la preparación de otros alimentos populares, como el pan para mencionar uno.

    Desde 1992 la producción nacional de huevos creció en un 25 por ciento hasta el año 2004, cuando por tercera vez sobrepasó las 31 millones docenas de huevos al año. Sin embargo a partir del año siguiente la producción bajó a 29 millones de docenas manteniéndose sobre ese nivel, según reflejan las estadísticas del Banco Central de Nicaragua (BCN).

    En este comportamiento inciden diversos factores como problemas de financiamiento, altos costos de producción, falta de tecnología y una campaña negativa que data de la década del sesenta, cuando las poderosas industrias de cereales la emprendieron contra el huevo para desplazarlo de la mesa de las familias.

    Pese a ello los especialistas y la industria, representada tanto en los grandes como en los pequeños avicultores, sostienen que el huevo es una de las fuentes de proteínas más completa que existe.

    Dameyba Cruz, gerente general de la empresa avícola El Granjero, destaca que el consumo de huevos por parte de la población nacional es bajo.

    Se estima que el consumo nacional pueden andar entre 75 y 80 huevos por persona al año, uno de los más bajos del mundo. En Panamá se consumen 120 huevos por persona al año; mientras México —considerado el mayor consumidor del mundo de este producto— tiene un nivel de consumo de 380 huevos por persona al año, es decir más de un huevo al día.

    LA PRODUCCIÓN NACIONAL Y LOS PRECIOS

    El último registro del Banco Central de Nicaragua (BCN) reporta que en el 2006 la producción nacional de huevos ascendió a 29.9 millones de docenas, volumen que en los últimos seis años constituye un promedio nacional anual.

    Sin embargo, estos números no necesariamente reflejan la verdadera situación del sector, según afirma Alfonso Valerio Muñiz, presidente de la Asociación de Pequeños y Medianos Productores Avícolas de Nicaragua (Apemepan), una organización que nació apenas el año pasado y que reúne a unos 200 pequeños y medianos productores avícolas, entre productores de huevo y carne.

    Según Valerio Muñiz la producción nacional ha venido creciendo en términos generales, en especial si se compara con las cifras de 1994, pero se ha mantenido en medio de vaivenes, tanto de producción como de precios y hasta del número de productores. “Dependiendo de los precios hay productores que entran y salen del mercado”, refiere.

    En la industria avícola la relación entre oferta y demanda es fluctuante, al menos en la actualidad, lo cual refleja fuertes movimientos de precios para el consumidor final.

    Según el más reciente sondeo de precios de LA PRENSA, el pasado fin de semana la cajilla de huevos se cotizaba por encima de los 45 córdobas en promedio, en mercados y supermercados. Hace tres semanas, tenía un precio de menos de 35 córdobas.

    No obstante, el valor puede variar en dependencia del lugar donde se compre y de la cantidad. Por ejemplo, la cajilla de huevos al por mayor alcanza los 42 córdobas, según el más reciente reporte de precios del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor).

    Si esta cajilla se compra en los mercados populares lleva a costar 45 córdobas, confirma el Magfor, pero puede elevar su valor a los 53 córdobas si se adquiere en un supermercado.

    Según Valerio Muñiz, esto se debe a que los productores están recuperando los costos productivos que se han disparado en los últimos años. Esto ha provocado que muchos productores tengan que salir del negocio.

    Según fuentes del sector, en el país hay cuatro plantas industriales de producción de huevo, y entre 90 y 100 pequeños y medianos productores de huevos.

    VIENE CAMPAÑA

    El bajo consumo de huevos en el país es un factor limitante para el crecimiento de la producción. Sin embargo, los productores adelantaron que realizarán una campaña para promover el consumo de este alimento. “Ojalá que el Gobierno en sus programas (de seguridad alimentaria) ponga el huevo como parte de la alimentación de los niños”, recomienda Julio César Leiva, propietario de Avícola Yema de Oro.

    “El huevo es una proteína más barata que la carne de cerdo o de res y no es perjudicial como han dicho, sino que contiene aceites benéficos”, agrega el presidente de Apemepan, Alfonso Valerio Muñiz.

    Por otro lado, los pequeños productores resienten el alto costo de los alimentos balanceados que constituye el grueso de los costos de producción.

    Estiman que este rubro absorbe el 80 por ciento de los costos. Entre las causas sobresale el incremento de los precios del maíz, un componente de la alimentación que ha pasado de los 120 córdobas el quintal hasta los 200 en los últimos años. Esto debido a una mayor demanda del producto, afirma.

    Pero las malas noticias podrían seguir por el resto del año ya que la demanda de maíz en Estados Unidos, para la fabricación de etanol, mantendrá altos los precios del producto, lo que incide a nivel interno, ya que el país es importador de este producto, en este caso de maíz amarillo, para preparar los alimentos balanceados para las aves.

    No obstante, Valerio Muñiz sostiene que el precio actual del huevo apenas se acerca al nivel de equilibrio, ya que según dice, vienen de “una cadena de crisis” en los últimos años, que ha llevado a la quiebra a un buen número de productores, aunque no precisa cifra al respecto. “El huevo apenas está logrando su punto de equilibrio o volviendo al precio que le corresponde”, agrega.

    CONTROLES SANITARIOS

    El Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) está desarrollando una intensiva campaña para eliminar cualquier rastro de enfermedades que afectan a la industria avícola, explicó Mario González Herrera, jefe del departamento de vigilancia epidemiológica y campaña de la Dirección de Salud Animal del Magfor.

    Según dice las enfermedades que constituyen una amenaza para la industria son, entre otras, la influenza aviaria, la newcastle, la laringotraqueitis y la salmonelosis.

    Sobre la influenza aviaria, que a nivel mundial ha cobrado la vida de más de 150 personas y la de millones de aves en Asia, África y Europa, el funcionario explica que se hizo un muestreo en el año 2000, pero no se encontró rastros de la enfermedad en el país.

    No obstante están realizando muestreos permanentes para evitar cualquier tipo de brote, ya que hasta ahora América no tiene casos de influenza aviaria, del virus H5N1.

    Al mismo tiempo se están realizando muestreos para detectar la incidencia de la enfermedad newcastle, con vistas a declarar el país libre de esta enfermedad. “Al mismo tiempo aprovecharemos para hacer pruebas de laboratorio para rastrear las otras enfermedades”, agrega.

    Sobre el control de las importaciones de productos avícolas, pollitos o huevos fértiles, explica que se mantiene un cerco fitosanitario de los países que tienen enfermedades contagiosas, como la influenza aviaria, de los cuales hay una prohibición de importar.

    Pero de los países de donde se importa como Costa Rica y Honduras, lo que se hace es la certificación de las plantas productores, explica.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí