- Más de mil personas afectadas tienen que caminar más de un kilómetro para conseguir agua
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CORRESPONSAL/ ESTELÍ
Más de mil habitantes de la otrora pujante Mina La India, en León, enfrentan serios problemas con el abastecimiento de agua, ya que desde hace una semana Unión Fenosa decidió suspender el servicio de energía a la bomba generadora que la impulsa hasta las casas de los usuarios.
Decenas de jóvenes, niños y adultos recorren más de un kilómetro a pie para conseguir agua, la que obtienen de un pozo ubicado al norte del poblado.
ALGUNOS HACEN HASTA DIEZ VIAJES
En las calles del poblado todo el día se observan filas de personas con recipientes de plástico jalando agua.
Uno de los afectados, Miguel Ángel Zamorán Ríos, de 21 años, realiza más de diez viajes con dos bidones que se acomoda en el hombro, balanceados con un palo.
Zamorán relató a LA PRENSA que “desde hace una semana nos cortaron la luz en la bomba, ya no aguantamos esta situación, trabajamos todo el día como burros para poder tener un poco de agua, aunque sea para resolver los quehaceres domésticos”.
POBLADORES NO TIENEN PARA PAGAR
El joven atribuyó el corte del servicio a la incapacidad que tienen muchos pobladores de pagar 30 córdobas mensuales, que es la tarifa general por tener el servicio domiciliar en Mina La India.
La insolvencia se debe a la falta de empleo. “No hay dinero para pagar el servicio, pero el comité de agua está haciendo esfuerzos para conseguir los diez mil córdobas que le debemos a Unión Fenosa, pero la gente no tiene plata, qué podemos hacer, lo que esperamos es realizar una negociación o que el Gobierno busque cómo ayudarnos”, agregó.
En la Mina La India habitan más de 250 familias que enfrentan problemas de pobreza.
“Aquí no hay fuentes de trabajo, la gente vive güiriseando, buscando un poquito de oro que cada vez es más difícil de encontrar, en mi caso salgo a otras comarcas a ganarme la vida al machete para no morirme de hambre, esta situación está incómoda”, se lamentó.
Señaló que cuando consiguen trabajo ganan 50 córdobas por día. “Con eso no hacemos nada porque la libra de arroz y frijoles está a seis córdobas, el litro de aceite a 20 pesos y tenemos que mantener a la familia, pagar los servicios y ayudar a nuestros hijos. ¿Qué nos queda?”, comentó.
“Aquí urge que el Gobierno nos asista”, sugirió.
VALE COMO EL ORO
Zamorán se gana la vida transportando agua. “Vendo el bidón a un córdoba con cincuenta centavos, pero ya no aguanto mis hombros porque es un gran esfuerzo el que se hace y estamos mal alimentados, aquí no hay futuro”, se quejó.
Afirma que el dueño del pozo, donde obtienen el agua, es una buena persona porque no les cobra por sacar el líquido, pero cuando alguien necesita mayor cantidad se la vende a 2.50 córdobas por bidón.