(LA PRENSA/CORTESÍA CANAL 2)

Preparando la telaraña

La telaraña para despojar a Victoria de la fortuna que le dejó Pedro y de la custodia de su hija, empieza a tejerse en Bellísima. La maquiavélica abuela contrata un abogado sin escrúpulos para buscar la manera de hacerla aparecer como culpable en la muerte de su nieto. Como primer paso, halagó a Tadeo y […]

La telaraña para despojar a Victoria de la fortuna que le dejó Pedro y de la custodia de su hija, empieza a tejerse en Bellísima. La maquiavélica abuela contrata un abogado sin escrúpulos para buscar la manera de hacerla aparecer como culpable en la muerte de su nieto.

Como primer paso, halagó a Tadeo y trató de hacer lo mismo con Nikos y con Victoria, dándoles muestras de su arrepentimiento por haberlos tratado mal en el pasado, todo para retenerla mientras consigue empezar el juicio en su contra. Pero aunque Victoria y Nikos no están muy convencidos de su arrepentimiento, Victoria decide quedarse al lado de la bruja porque se da cuenta de que con su situación económica no puede darle una vida digna a su hija, así que sin imaginar lo que se le viene encima, se queda, aunque Julia la protege, no va a escapar fácilmente de la telaraña.

Nikos, por su parte, sufre al ver a Julia con André. Pero, además, empieza la búsqueda de su hijo. Doña Katina, al verse descubierta huye de la casa para no tener que enfrentar a Cemil y Murat pero es inútil, por que en la calle se tropieza con su viejo amor, así que vamos a ver qué sucede, el pobre Cemil va a descubrir que toda su vida ha vivido engañado por su madre.

Uno de los tragos amargos de Bía fue darse cuenta que André es el director de producción de Bellísima y enfrenta a Julia, ¡que abuelita! Pero ella no se deja y la pone en su lugar, es más, le dice que ella es sólo una empleada y que si sigue con esa actitud, va a prescindir de sus servicios.

Otros que están tramando algo son Guida, Mary y Gigi pero todo es contra Bía, creo que ese trío le va a provocar buenos dolores de cabeza a la abuelita.

Alberto, en su afán de conquistar a Mónica, sigue usando al pobre Toniño, ahora le salió el amor paternal y la invitó a la playa con el pretexto de conocer al niño. Pero el muy astuto tiene un plan bien elaborado para llevarla a su cama, es más, le cuenta su plan al pobre de Cemil quien hasta le sugirió a qué lugar podía ir, sin imaginar que se trataba de su Mónica. Vamos a ver qué sucede con esos dos porque aún no sé si Mónica es muy ingenua o es que le atrae Alberto.

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