[/doap_box]
PRETENDE GANAR CORONA DE LAS 118 LIBRAS
Luis Pérez está de regreso en el gimnasio, trabajando con cierta dedicación y enfocado nuevamente en lograr lo perdido en noviembre pasado: un título mundial.
Pérez continuó ayer con sus entrenamientos en el gimnasio del Mercado Roberto Huembes, mismo que administra gracias a una decisión de la Alcaldía de Managua.
Y aunque el local no cuenta con las mejores condiciones para él como ex campeón mundial, ni para muchachos que tratan de dar sus primeros pasos en este rudo deporte, Pérez empleó el martes dos horas en su preparación física bajo la supervisión del ex peleador Sergio González, quien sustituyó por este día al entrenador Reynaldo Mendoza.
“Desde inicios de enero estoy entrenando en el gimnasio, esperando qué viene en este 2007, si habrá alguna pelea grande para mí para recuperar una corona en las 118 libras”, dijo el ex campeón supermosca de la FIB.
“Ahora que estoy a cargo de este gimnasio, tengo que cumplir con el sueldo que me paga la Alcaldía de Managua. Me toca animar a estos jóvenes para que se entrenen, que sean algo en la vida, que se alejen de las pandillas”, añadió.
El 2006 fue un año para el olvido en la carrera pugilística de Pérez.
Primero realizó una difícil defensa ante ruso Dimitri Kirilov, pero en su segundo choque de noviembre pasado, perdió su corona cuando no marcó la categoría supermosca (115 libras), para su defensa con el mexicano Ricardo “Chapo” Vargas, en Phoenix, Arizona.
Por estar excedido 2.5 libras en la balanza, el nicaragüense perdió de ganar una bolsa de 75 mil dólares y la corona que precisamente se la disputarán en las próximas semanas Kirilov y Vargas.
“Mi apoderado Mario García está hablando con la gente de Don King para conseguirme una nueva oportunidad de título mundial… Quiero recuperar mi corona y para eso voy a trabajar duro”, dijo.
Pérez consideró que para el mes de abril podría estar listo para una pelea de título mundial, misma que debe gestionar García porque, según él, ha perdido todo contacto con Ana Francis Donaire y Rosendo Álvarez.
“Desde que perdí la corona no tengo comunicación con Ana ni Rosendo. Parece que se han olvidado de mí, pero eso no me importa, sino estar bien con mi familia y esperando una pelea de título con cualquiera de los organismos”, reiteró Pérez, clasificado sexto en la FIB, quinto en la OMB y octavo en la AMB, siempre en el peso gallo.