El Código de Derecho Canónico, promulgado en Roma por el Papa Juan Pablo II, el 25 de enero de 1983, establece claramente en su Título III, la prohibición a aceptar cargos públicos a los Ministros Consagrados o Clérigos.
Dicho Título, en su Capítulo III, De las Obligaciones y Derechos de los Clérigos, Canon 285, inciso 3 estatuye: “Les está prohibido a los clérigos aceptar aquellos cargos públicos que llevan consigo una participación en el ejercicio de la potestad civil”.
De igual forma el Canon 287 inciso dos, encontrado en el mismo Artículo y Capítulo del Derecho Canónico, establece: “No han de participar activamente en los partidos políticos ni en la dirección de asociaciones sindicales, a no ser que según el juicio de la autoridad eclesiástica competente, lo exijan la defensa de los derechos de la Iglesia o la promoción del bien común”.
Sacerdotes ministros
Durante la década de los ochenta, luego de la revolución sandinista, varios religiosos ocuparon cargos públicos en el Gobierno. Pero fueron separados de la Iglesia por El Vaticano.
Fernando Cardenal, sacerdote de la orden Jesuita, estuvo a cargo del Ministerio de Educación hasta que el Frente Sandinista perdió las elecciones en 1990. Luego de la derrota, Cardenal retomó los hábitos religiosos por petición que él mismo hizo a sus superiores jerárquicos.
LA PRENSA abordó al padre Cardenal para saber su reacción en cuanto a las pretensiones de Obando, de coordinar el Consejo de Paz y Reconciliación creado por el presidente Daniel Ortega.
No obstante, el sacerdote ex ministro de gobierno, no quiso opinar sobre el asunto: “El tema del trabajo del Cardenal en esta comisión de Paz y Reconciliación está siendo tratado con suficiente amplitud por los medios, yo no quiero añadirle fuego a esa discusión”, expresó.
“Yo ya tuve una vida política pública, durante bastantes años, en la década del setenta y en los ochenta, luego que dejé de ser Ministro de Educación, yo pasé a una vida privada, sin ningún compromiso con la vida pública”, aclaró.
Lewites lo invitó
El sacerdote jesuita confesó que el fallecido ex alcalde de Managua, Herty Lewites, lo invitó en varias ocasiones a regresar a la política. “Herty Lewites, mi amigo, me invitó varias veces a participar en su movimiento, siendo amigo de él no quise tampoco volver a una vida política pública, y aquí estoy tranquilo trabajando en Fe y Alegría”, aseveró.
“Obando es historia”
Augusto César Marenco, pastor general del Ministerio Apostolar Centro Cristiano, señaló que su iglesia no avala ni rechaza el nombramiento de Obando, no obstante, señaló que la única preocupación de la Iglesia evangélica es que se irrespete en el país el laicismo, establecido en la Constitución.