Cuatro perros calientes para la niña más bonita de todas.
Primer paso: ¿Somos ganadores o perdedores? ¡Claro que somos ganadores! Entonces, ¿qué estamos esperando? Vamos a ver esta película que cuenta las travesías de la familia estadounidense Hoover con un abuelo que le gusta vivir bien “arriba”, un esposo estresado por sus teorías motivacionales, un tío decepcionado del amor, un hijo mudo y una hija que sueña convertirse en una Miss.
Segundo paso: Nadie esperaba que presentaran esta cinta y al menos yo, no la vi anunciada en las últimas semanas. Seguramente como no había saltado favorita a los Oscar, la tenían de relleno.
Tercer paso: A pesar de su calidad, queda en evidencia que el año pasado fue uno de los peores en producciones cinematográficas estadounidenses porque si logró colarse entre las seleccionadas para el Oscar, quiere decir que están peor de lo que pensaba.
Cuarto paso: La mejor actuación es sin duda la de Abigail Breslin quien encarna a Olive, pero tendrá una difícil batalla en la escogencia de mejor actriz de reparto porque tiene a competidoras como Jennifer Hudson de Dreamgirls (cuya presentación ya la llevan anunciando semanas) Cate Blanchett de Notes on a Scandal y Rinko Kikuchi y Adriana Barraza de Babel.
Quinto paso: Sería fantabuloso que esta película la miraran las aspirantes a Miss Nicaragua, no para que nos deleiten con un baile al estilo de Abigail, sino para que comprendan que en la competencia sobresale lo original y no lo ordinario.
Sexto paso: Y aunque el abuelo está en el maletero, la familia está empecinada en que la niña participe en ese concurso con el que todos esperan ver redimidos los fracasos que cada uno lleva a cuestas, pero al final se convertirá en un odioso ritual de belleza.
Séptimo paso: Ahh, ya sé por qué todavía están presentando y anunciando películas de temporada navideña. ¡Por el cambio climático! Claro, como el mundo está loco con fríos, nevadas, inundaciones y tormentas, aquí seguimos esperando por Santa Claus y la gallina rellena. ¡Feliz Navidad!
Octavo paso: Qué horrible. Los cines se han quedado con una canasta básica de perros calientes, nachos y palomitas. No busquen nada más. Se acabaron los Pringles y los mostradores están vacíos como si se acercara el fin del mundo.
Noveno paso: Además de Olive y su particular familia no hay que perderse La telaraña de Charlotte.