- La anorexia, sus causas y sus víctimas son temas que están en el tapete. Mientras unos debaten sobre si la anorexia es un problema exclusivo de los países ricos, cada vez es más común encontrar entre nosotras a mujeres que luchan por mantenerse delgadas a toda costa, incluso, si el costo es su propia vida
Cifras que alarman
Un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México señala que:
Entre cinco y 10 por ciento de quienes padecen anorexia en el mundo mueren a consecuencia de alteraciones electrolíticas graves, infecciones, complicaciones gastrointestinales y desnutrición extrema, además del suicidio. Las tasas de recuperación de las personas con este mal van de 40 a 70 por ciento, después de dos a cinco años de evolución de la enfermedad.
[/doap_box]
«Cuando Fabiola Medina tenía 18 años, llegó a pesar 75 libras, 30 libras menos de lo que era su peso ideal por su edad y estatura. En la actualidad tiene 26 años, está casada y es madre de un bebé. Fabiola estuvo a punto de perder la oportunidad de formar su propia familia, es más, casi pierde el privilegio de estar viva porque se obsesionó con la delgadez extrema.
Muchas personas creen que la anorexia y la bulimia son enfermedades que solamente afectan a personas de los países ricos pero lo cierto es que en Nicaragua, cada vez es más común encontrarse con adolescentes e incluso mujeres maduras, que se obsesionan con estar delgadas, al punto de detestar la comida.
El martirio de Fabiola Medina comenzó años atrás, al ingresar a la universidad. Las emociones me controlan, me obligan a esconderme en un lugar seguro… el silencio. Esa frase es un fragmento de los pensamientos que tenía. La anorexia es un desorden alimenticio que se caracteriza por el temor a aumentar de peso y una percepción distorsionada del propio cuerpo. Esta joven víctima de esa nueva epidemia logró recuperarse gracias al apoyo de sus seres queridos.
Empecé sin darme cuenta, por problemas emocionales; tenía un novio muy obsesivo que me seguía a todas partes, me llamaba en horas de la madrugada, entonces por los nervios no salía de mi cuarto y se me olvidaba comer, luego me fui obsesionando con el peso, cuenta.
Como muchas jóvenes que padecen la enfermedad, Fabiola engañaba a sus amigas, haciéndoles creer que comía, porque ellas la obligaban a comer, ya que la veían muy delgada; sin embargo, luego se iba al baño y vomitaba, un comportamiento característico de las personas bulímicas.
Me desmayaba en clases, llegó un momento que todos estaban preocupados, ya había tocado fondo, entonces me pusieron en tratamiento, me hospitalizaron una semana, me pusieron suero, en ese momento vi que tenía un problema, todos me veían como enferma, me daba pena, ya no salía con mis amigos, me aislé, mi recuperación inició cuando recuperé mi autoestima, reconoce.
La recuperación es un proceso y en algunos casos, hay recaídas. Fabiola afirma que no ha recaído; sin embargo, aceptó que después de que tuvo a su bebé quedó pesando 140 libras y las personas le decían estás gorda, entonces empezó a preocuparse de nuevo y comenzó a tomar pastillas hasta que recuperó su peso (105 libras), pero cuando su esposo notó lo que estaba haciendo, la estimuló para que dejara de hacerlo y comenzara con una dieta sana.
Ya no me mato de hambre y no lo voy a volver a hacer porque te sentís tan mal con vos misma; además, no sos agradable a la vista, llega un momento en que te mirás tan demacrada que ni con maquillaje se te quita, afirma.
Pero no todos logran tomar conciencia del problema a tiempo. En muchos casos, sus familiares hoy sólo cuentan con una lápida y recuerdos. A finales del año pasado, el tema de la anorexia ocupó muchas primeras planas en los medios de comunicación, debido a que en Brasil, un país con bellas playas y mujeres esculturales, en término de pocos meses fallecieron cinco modelos. A raíz de ello, el mundo de la moda empezó todo un debate y muchos incluso tuvieron que rechazar a algunas modelos por su extrema delgadez.
Exigencias del medio
En los países desarrollados, la anorexia afecta a una de cada 200 jóvenes entre 12 y 14 años; les siguen quienes tienen entre 14 y 18 y, en menor número, las mujeres maduras.
Según la sicóloga Azucena López, directora del departamento de orientación sicológica de la UNAN-Managua, dicho problema se da mayormente en adolescentes porque están en una etapa de identificación y los medios han creado patrones de belleza que asocian lo delgado al éxito, ven el exceso de peso como algo feo y desagradable, igual ocurre con la vejez.
Como todos sabemos, el mundo de la moda, la televisión, el cine, ejerce una influencia fuerte en los jóvenes, porque su autoestima está en proceso de desarrollo, están en la etapa más vulnerable y quieren imitar a la actriz o la cantante de moda, afirma López.
Anahí es integrante de RBD y una de las protagonistas de la telenovela Rebelde, muchas jovencitas quieren ser como ella. Hace poco tiempo la cantante reconoció que padeció anorexia. Cuando ya estás flaca o cuando nos sentimos más hermosas, te vas quedando sin nada porque no tienes fuerzas para trabajar, porque tu carácter llega a cambiar tanto que te quedas sin amigos, tu familia se empieza a alejar porque les empiezas a hacer daño, te vas quedando sola, pero eso sí, muy flaca.
López afirma que los deportistas, bailarinas, actrices, cantantes y modelos son un grupo muy propenso a padecer trastornos alimenticios, ya que son sometidos a altos niveles de estrés para mantenerse en forma.
Las presiones del mundo de la moda llegan a tal punto que cuando una modelo sube unas libras, los medios de comunicación satanizan el hecho, tal es el caso de la ex modelo y presentadora de televisión, Tyra Banks, quien se sintió ofendida cuando presentaron unas fotografías desfavorables que la mostraban con un traje de baño de una pieza, con el título Tyra Banks Está Gorda. Banks se defendió diciendo que distorsionaron su imagen para hacerla lucir más grande y que no se matará de hambre para satisfacer a los medios.
Grandes diseñadores de moda se han pronunciado sobre la importancia de tomar en serio la anorexia. Carolina Herrera señaló en una entrevista concedida al diario El Universal, de Venezuela: Una de las ideas de enseñar las colecciones en mujeres tan delgadas es crear una fantasía para el público, pensando que si compran ese vestido se van a ver como ellas. Pero obviamente tenemos que luchar contra la anorexia. Yo el año pasado cancelé a una niña cuando me di cuenta de lo flaca que estaba.
Por su parte, la súper modelo brasileña Giselle Bundchen afirmó que los culpables de que algunas modelos sufran anorexia son sus familias y no la industria de la moda. Nunca padecí este problema porque en mi familia tuve apoyos fuertes. Todos saben que ser delgada es el estándar para las modelos, pero no puedes generalizar y decir que todas las modelos son anoréxicas, dijo al diario O Globo.
López señala que es responsabilidad de la familia contrarrestar todos los conceptos que sus hijos reciben de su entorno, enseñarles que hay que cuidar la salud, cultivar hábitos de alimentación sana y alimentar su autoestima.
Internet: un arma peligrosa
En internet hay muchas páginas que promueven la anorexia y la bulimia. La frase de bienvenida, casi siempre es: Si sufres algún desorden, bienvenida. Si estás a gusto con tu peso o recuperándote, sal de aquí. No te molestes en enviarme e-mails ofensivos, ¡No queremos gordas!
En este tipo de páginas, las anoréxicas y/o bulímicas se dan consejos para inducir el vómito, tips para engañar a sus familias y publican diarios en los que narran sus logros en la báscula, también tienen fotos de famosas muy delgadas. Encontramos códigos que las identifican, forman una especie de fraternidad, se inscriben en el grupo de las pro Ana (Anorexia) o pro Mía. Otras se identifican por medio de pulseras o listones. Colocan un listón blanco en sus cuadernos o en sus páginas web. Además, las chicas pro Ana se colocan una pulsera o cordón rojo en la muñeca izquierda, adornado a veces con piedras. Cada piedra representa los años de padecer la enfermedad. Las pro Mía llevan pulsera morada.