- Busque juguetes que entretengan, diviertan y enseñen a la vez y así ayudará a desarrollar las principales habilidades del niño
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La gran variedad de productos y ofertas llevan a los padres a errar en la elección de los juguetes para su bebé, olvidando en muchos casos, la edad y las etapas por las que atraviesa en su desarrollo.
La pediatra, María Mercedes Somarriba, del Hospital Central de Managua, expresa que el juego en la infancia es indispensable porque contribuye al desarrollo armónico del niño, tanto físico, emocional, intelectual y social.
En los primeros meses, los juguetes más adecuados para el recién nacido son aquellos que atraen su atención y despiertan su curiosidad. De cero a seis meses, el bebé está descubriendo el entorno que le rodea, así que no mostrará interés especial por un tipo de juguete.
La pediatra propone seleccionar juguetes de peso ligero y colores brillantes que sean atractivos a la visión, el tacto y el oído de su bebé.
Los niños necesitarán juguetes que le ayuden a distinguir formas, colores y texturas diferentes. Por ello, se recomiendan los juguetes sonoros, muñecos de trapo o de goma, pelotas suaves y lavables, juguetes con música y movimientos. Un mordedor con forma de animales o que emita sonido es una buena idea, ya que le sirve para empezar a ejercitar su boca y a relacionar sus acciones con lo que sucede en su entorno, sugiere Somarriba.
Además, las alfombras con actividades o gimnasios para bebés son una excelente opción para esta etapa, ya que los niños no han aprendido a moverse aún y están acostados gran parte del tiempo. Aunque podremos aprovechar este juguete durante un período de tiempo prolongado cuando hayan empezado a moverse. Algunos emiten sonidos, música y luces, contribuyendo al desarrollo de su sentido musical. Los móviles arriba de la cuna pueden entretener y tranquilizar a su hijo, mucho más si son musicales.
A partir de los seis meses hasta un año de edad, el niño muestra un interés creciente por los juguetes. Su interés por aprender y el desarrollo de nuevas habilidades le impulsará a investigar sobre los objetos que llegan a sus manos. Inicialmente, se lo llevará a la boca, su principal detector y, con frecuencia, tirará las cosas al suelo, explica la doctora.
Un buen juguete para esta fase son los de bloques grandes o de piezas de madera con los que el niño puede hacer construcciones y mejorar gradualmente la destreza. También los hay de aros de madera que tienen que encajar en una base que con su ayuda le servirán para aprender a distinguir los colores. Un equipo de juguetes de bañera mantendrá al bebé entretenido a la hora del baño.
De acuerdo a la doctora Somarriba, los niños cercanos al año ya cuentan con más habilidades motoras; por tanto, otro tipo de juguete que despertará su interés, favorecerá su desarrollo motor y le ayudará a realizar pequeños desplazamientos son los correpasillos, juguetes con ruedas, balancines y andadores. Asimismo, a esta edad resulta adecuado estimular su oído con juguetes con sonidos, como aquellos que suenan al presionar un botón, se mueve una palanca o se tira de un cordón.
A partir de su primer cumpleaños, los niños comienzan a reconocer las propiedades de los objetos y comienzan a andar. A los l8 meses, las necesidades del niño cambian, se van a haciendo más autónomos y desarrollando más su motricidad. Además, empieza a interactuar con otros niños. Por estas razones, la pediatra aconseja los cubos y cilindros para encajar unos dentro de otros, muñecos con vestidos, animales de felpa o goma. Mientras su bebé aprende a avanzar lentamente y a caminar, juguetes de arrastre o empuje y correpasillos pueden incentivarlo y mantenerlo equilibrado.
Por otro lado, los libros fáciles para bebés generan el hábito de lectura en familia y despiertan el interés de los pequeños. En los bebés de hasta seis meses serán adecuados los libros fáciles de agarrar, que contengan dibujos llamativos y colores brillantes, existen en el mercado libros de tela lavables que son idóneos para los bebés, expresa Somarriba.
Hasta los 18 meses es preferible que se trate de libros de cartón grueso, resistentes y que hacen que el niño pueda pasar las hojas él mismo. Lo ideal son los libros con dibujos de animales y que detallen acciones, continúa.
Lo más importante para fomentar su desarrollo a todos los niveles es que los niños interactúen entre ellos, con sus padres y otros familiares. Acompañarlo durante esos momentos de diversión y aprendizaje tan especiales será una experiencia fructífera e inolvidable.