- En el primer año de vida el control del crecimiento y desarrollo debe ser mensual, porque hay problemas que si se detectan a tiempo tienen solución
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Desde que está en el vientre de la madre, sus señales de vida son constantes y la madre siempre está pendiente de cada uno de sus movimientos, de esa manera vigila que no ocurra nada fuera de lo común. Una vez que el bebé viene al mundo esas observaciones continúan, para comprobar que todo está bien con su desarrollo, la observación es esencial en los primeros doce meses de vida, por lo cual su control con el pediatra mes a mes no puede faltar.
El pediatra neonatólogo, Barney Zavala, explica algunas señales a nivel general que indican que el bebé que ha nacido en su período indicado (37 a 40 semanas) está creciendo dentro de los rangos normales, o si hay algunos signos de alarma.
Primer Mes: los niños perciben todo lo que hay a su alrededor, pueden escuchar, mirar a distancias cortas (25 centímetros), aunque no con mucha precisión, por lo cual hay que hablarles. Los padres deben observar la pupila, la cual debe ser negrita, nunca blanca.
Dos Meses: después del mes, los bebés siguen con su mirada los sonidos, si no tiene ningún estímulo a los sonidos, quiere decir que algo no anda bien. En esta etapa ya balbucean, hay que empezar a estimularlos con música, acariciarlos, ya tienen una sonrisa social, mueven la cabecita, pero aún no la manejan y empiezan a balbucear.
Tres Meses: ya sostienen la cabeza y los pies cuando se les coloca sobre una superficie, aunque puede suceder a los cuatro meses, si no lo hacen quiere decir que hay un retraso sicomotor.
Cuatro Meses: ya manejan la cabeza, pasan de la risa social a las carcajadas, agarran objetos con firmeza, hacen intentos de inclinarse.
Cinco Meses: además de las anteriores empiezan a darse vueltas, le empiezan a salir los dientes.
Seis Meses: se sientan bien, ya dominan su cuerpo.
Siete Meses: se ponen de pie cuando alguien los sostiene, empiezan a extrañar su casa y a las personas, antes de esa edad ellos sonríen con todas las personas, pero a partir de esta edad ya conocen bien a sus seres queridos.
Ocho Meses: están afianzando ponerse de pie, se agarran de todos lados, empiezan a dar señales de gateo, pueden empezar a decir sus primeras palabras.
Nueve Meses: gatean bien entre los nueve y diez meses, pero muchas veces lo que ocurre es que los padres les ponen el andarivel y no les permiten gatear, lo cual no es recomendable, ya que si utiliza andarivel muy temprano se retrasa la marcha.
Diez Meses: gatean por todos lados, en cualquier momento pueden dar sus primeros pasos, aprenden a decir palabras cortas, son muy curiosos.
Once Meses: a partir de los once o doce meses su personalidad es evidente.
Doce Meses: lo normal es que caminen alrededor de los doce meses de vida, sin embargo puede ser un poco antes o después, se puede prolongar hasta los dieciocho meses.
A los doce meses de vida, el bebé ha aumentado entre 15 y 20 centímetros, porque su crecimiento en los primeros doce meses es acelerado. Pero en los primeros seis meses es más acelerado, puede alcanzar de dos a tres centímetros mensuales. Después del año la velocidad de crecimiento disminuye.
Una vez que alcanza sus dos años, el niño o la niña ya tiene que subir gradas, ya puede decir varias palabras, frases coherentes, corre, entiende más lo que dice.
Desarrollo físico
Al nacer, un niño puede pesar siete libras y media, medir 50 cm y un perímetro cefálico de 35 cm, estas son características de un bebé a término (nacido entre las 37 y las 40 semanas). Se considera un niño de bajo peso cuando pesa menos de cinco libras y media, y si nace antes de las 37 semanas es prematuro.
Lo normal es que el niño en sus primeros cuatro meses de vida aumente un kilo por mes. Es la etapa más rápida de crecimiento, después de ello crece una libra mensual.
En cuanto a la talla crece nueve centímetros en los primeros tres meses, siete en el segundo trimestre; cinco en el tercer trimestre y tres en el cuarto trimestre.
Otra de las medidas que hay que cuidar es la de la cabeza, porque si crece dentro de los parámetros permitidos quiere decir que el cerebro se está desarrollando bien, si crece muy rápido o no crece se puede relacionar con retardo mental.
Mollera
Cuando lleve al control a su bebé, pídale al pediatra que chequee bien la mollera anterior del bebé, la cual tiene que cerrar a los 18 meses. Recuerde que es muy importante que el primer año de vida el control sea constante, cada mes, porque hay problemas que si se detectan a tiempo tienen solución, después del año se recomienda llevar el control con el pediatra, cada tres meses.