- Los diseñadores de moda más importantes del mundo presentaron en Milán sus propuestas de moda para hombres
Milán.- Los grandes nombres de la moda italiana, entre ellos Ferré, Versace, Dolce Gabbana, Prada y Armani presentaron la semana pasada en Milán (norte) modelos masculinos insólitos al combinar estilos salvajes e infantiles con trajes austeros e inclusive religiosos.
Los modelos de Dolce y Gabbana están cubiertos de oro, plata y bronce y sus trajes de astronauta contrastan con el estilo militar y religioso de Versace, cuya colección para 2007-2008 apuesta por un hombre austero, que viste de oscuro y lleva el clergyman en el alma.
El modelo en la pasarela se inspira en el secretario del Papa Benedicto XVI, el religioso alemán Georg Gaenswein, célebre por su cuerpo deportivo, sus cabellos rubios y la boca grande y carnosa.
La prensa especializada bautizó ya la colección Georg, la cual lleva también cuellos blancos o negros a la coreana y está dominada por los colores negro, chocolate, bronce y camello.
Con Prada, el cuerpo se libra de los trajes pesados y formales, borra costuras y pliegues para refugiarse en cómodos calzones de lana clara o interminables mallas ajustadas, elásticas negras.
Negro, negro y más negro es el color de Armani, que prefiere concentrarse en los materiales y los diseños extravagantes.
Giorgio Armani, cuyo dinamismo y creatividad se confirman nuevamente, juega con las variaciones del pantalón, a veces ligeros que caen sobre las botas militares, otras veces muy adherentes con protecciones en las rodillas, acolchonados y holgados cuando son de terciopelo o también ruidosos por el nylon con que están hechos.
El excéntrico cantante Jim Morrison, cuyas notas abrieron el desfile de Roberto Cavalli, inspiró al diseñador italiano. Al ritmo salvaje del cantante de los Doors, los modelos exhibieron pantalones y trajes enterizos ajustados al cuerpo en cuero, cocodrilo y terciopelo, en ocasiones cortos o volteados sobre las botas.
El pantalón es sinónimo de hombre, según el diseñador toscano, quien emplea chalecos largos de piel de potro, abrigos de cuero blanco y cinturones repujados.
El hombre de Valentino es en cambio sobrio, emplea colores neutros, con tonos claros y chaquetas perfectamente bien cortadas sobre pantalones intachables de materiales de lujo: cashmere, tweed, príncipe de Gales.
La moda italiana para hombre, que tiene problemas para imponerse en el mercado por la competencia china, se salva por el sector de lujo, pero cerró de todos modos el año 2006 con una baja: -0.7%, un resultado decepcionante después del alcanzado en el 2005.
Europa está destinada a fabricar productos de lujo, aseguró el administrador de Pitti Immagine, la feria anual de moda masculina.