- Niñas están interesadas en aprenderlo
Sus caderas aún no están bien moldeadas y sus pies apenas logran tener un perfecto equilibrio cuando están en puntillas, pero su pasión por bailar le dan la firmeza que necesita el cuerpo para seguir sonando las monedas que cuelgan del pañuelo que lleva amarrado en sus caderas, y es que María Gabriela Aldana, a sus siete años, considera que la danza del vientre es muy divertida de bailar, aunque no tenga ni idea de lo que significa.
Al igual que Aldana, otras niñas aprenden a bailar esta danza que no tiene un origen exacto, aunque actualmente se considera un baile más del folclor del Oriente.
“A mí me encanta bailar esa música, no sé lo que dice pero es alegre”, comentó Aldana mientras observa en el espejo el movimiento de sus manos como si fuesen las alas de un ave.
El nombre original de la danza del vientre es danza oriental, se dice que era un baile exclusivo para mujeres, que combinaba elementos del Medio Oriente y del Norte de África. Además se comenta que esta danza moviliza gran cantidad de energía en forma ondulante que ayuda a tener una sexualidad sana.
“Acá las clases que se les imparte a las niñas son con la visión de un folclor, para que ellas puedan bailar en sus casas o en las escuelas, son pasos sencillos y básicos, pero en el caso de las mujeres mayores, pues sí, se les explica la historia de la danza”, comentó la experta en la danza Katia Argüello.
Las clases son impartidas en Dantar Studio los martes y jueves de 4:00 p.m. a 5:00 p.m. El costo es de 20 dólares la mensualidad. Argüello también imparte clases a adultas interesadas en aprender a mover las caderas —y el cuerpo— a través de esta danza milenaria.