- ¿En qué consistieron los acuerdos de 1992?
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Los salvadoreños conmemoraron esta semana, 15 años del fin de la guerra civil con la firma de un complejo acuerdo de paz , que sometió el Ejército al poder civil y desarmó a la guerrilla izquierdista, cerrando uno de los últimos conflictos de la confrontación Este-Oeste.
Los acuerdos fueron firmados el 16 de enero de 1992 en el castillo de Chapultepec, México, por el presidente Alfredo Cristiani con su comisión negociadora y por los comandantes de la entonces guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda).
El plan de paz contempló un cese al fuego a partir del 1 de febrero de 1992 y ordenó el repliegue del Ejército gubernamental a 100 posiciones a nivel nacional, mientras que los combatientes del FMLN se concentraron en 50 campamentos en 12 de los catorce departamentos del país, mientras llegaba el tiempo de su disolución.
En virtud de los acuerdos, la Fuerza Armada, de 63,000 efectivos, se redujo a 30,000, además afrontó un proceso de depuración, y por ley fue declarada una institución “obediente (al poder civil), profesional, apolítica y no deliberante”.
Tres cuerpos de seguridad —Guardia Nacional, Policía Nacional y Policía de Hacienda—, fueron declarados “proscritos” y se fundó la Academia Nacional de Seguridad Pública, encargada de formar a los agentes de la naciente Policía Nacional Civil.
Para garantizar el proceso demócratico y la justicia, se creó la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, el Tribunal Supremo Electoral y el Consejo Nacional de la Judicatura, esta última instancia encargada de evaluar los candidatos a jueces.
En cumplimiento de los acuerdos, el FMLN destruyó públicamente sus armas, desmovilizó a más de 8,000 combatientes y se transformó en partido político el 14 de diciembre de 1992, y en la actualidad es la primera fuerza de oposición en el Congreso controlado por la derecha. El gobierno entregó tierras a ex soldados y ex guerrilleros.
El trabajo de mediación se desarrolló en su mayor parte cuando era Secretario General de la ONU el peruano Javier Pérez de Cuéllar, quien nombró como su principal intermediario al también peruano Álvaro de Soto.