El Dequeísmo

Dequeísmo es el uso innecesario de la preposición “de” antes de la estructura “que”. El uso de esta preposición es incorrecto cuando introduce oraciones subordinadas sustantivas que tienen función de sujeto u objeto directo, también es incorrecto el uso de la preposición “de” antes de oraciones subordinadas que con el verbo “ser” tienen función de […]

Dequeísmo es el uso innecesario de la preposición “de” antes de la estructura “que”. El uso de esta preposición es incorrecto cuando introduce oraciones subordinadas sustantivas que tienen función de sujeto u objeto directo, también es incorrecto el uso de la preposición “de” antes de oraciones subordinadas que con el verbo “ser” tienen función de atributo .

En verdad, evitar este escollo estilístico no es sencillo porque implica conocimientos avanzados de sintaxis, pero con lógica y la lectura constante de buenas obras es posible la solución de las dificultades enfrentadas, tanto en la comunicación escrita como en la oral.

Existe dequeísmo en las oraciones subordinadas sustantivas siguientes:

“Me alegra de que sean ustedes”. ‘Que sean ustedes’ es una oración subordinada sustantiva que desempeña la función de sujeto. Como al sujeto nunca le precede la preposición “de” ni otro tipo de preposición, la presencia de aquella, no sólo es innecesaria sino incorrecta. La oración correcta debe, pues, ser: “Me alegra que sean ustedes”.

Igualmente incorrectas son las oraciones subordinadas de verbos principales que significan: pensamiento, habla y percepción. He aquí algunos casos:

“Creo de que pocos aprobarán el examen”.

“Digo de que no saben las razones”.

“Oigo de que muchos rumores los acusan”.

En los tres ejemplos señalados, a partir de “que” tenemos oraciones subordinadas sustantivas que desempeñan la función de objeto directo. Cuando el sustantivo desempeña la función de objeto directo, no lleva ninguna preposición. La función del sustantivo es determinada por el régimen verbal y no por la presencia de la preposición, por tanto, también en estos casos debe prescindirse de la preposición “de”.

Sin embargo, hay casos en que la presencia de la preposición “de” es correcta, debido, particularmente, al régimen de la estructura que precede a la preposición. Hilda Basulto presenta como correctos los ejemplos siguientes:

“Pensó en la posibilidad de que todo estuviera contabilizado”.

“Ante la certeza de que lo aprobarían, no insistió más”.

“Ten la seguridad de que eso es así”.

La misma autora propone un procedimiento, que anoto, para resolver estas dificultades. Así, dice la lingüista mexicana: “El párrafo introducido por “que” se sustituye por el pronombre demostrativo “eso”, y si la oración resultante tiene sentido, tendremos la seguridad del acierto en el empleo o la omisión de la preposición; si no lo tiene, habrá que rectificar la expresión”. Aplica, Basulto, este mecanismo a los ejemplos siguientes:

“Habla de que lo hará”. Si seguimos el procedimiento recomendado, tendremos “Habla de eso”, como esta estructura tiene sentido, la presencia de la preposición es correcta.

“Asegura de que vendrá”. Al aplicar el procedimiento, tendremos: “Asegura de eso”, como el resultado del procedimiento no tiene sentido, la presencia de la preposición es innecesaria.

Ahora que hemos recordado aspectos normativos y que contamos con el procedimiento indicado, cuidemos nuestra comunicación oral y escrita frente a las dificultades que se nos presentan con el uso de la preposición “de” antes de “que”.

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