Los principales escenarios gubernamentales amanecieron prácticamente desolados un día después de la toma de posesión del presidente Daniel Ortega.
LA PRENSA hizo un recorrido por diferentes edificios estatales, para constatar el ambiente que se vive en las sedes de algunas instituciones claves y que a partir del 10 de enero pasado quedan en manos de las autoridades del gobierno sandinista.
El Centro de Convenciones Olof Palme, donde se instalará el despacho presidencial, por decisión de la ahora primera dama Rosario Murillo, lucía ayer casi desértico, a no ser por un grupo de policías apostados en sus portones principales y algunos trabajadores de la alcaldía que limpiaban las áreas verdes.
El equipo de LA PRENSA quiso ingresar a las instalaciones pero los policías en la entrada dijeron que no había nadie más que los que trabajaban en mantenimiento, además de que tenían autorización de no dejar entrar a nadie.
De igual manera la casa presidencial desde donde gobernó el (ex) presidente Bolaños hasta el 9 de enero pasado, estaba custodiada por policías y desde fuera se podía observar movimiento de personas que, según constatamos, son parte del personal de mantenimiento, conserjes, limpieza y cocina.
En el balcón se podía ver a un grupo de trabajadores del gobierno saliente que se tomaban fotografías como despidiéndose del hasta ahora palacio presidencial.
Todo normal en la Cancillería
En las oficinas de la Cancillería de la República todo transcurría con normalidad, en las oficinas se laboraba como de costumbre, sin embargo no había ningún funcionario del nuevo gobierno. El canciller entrante, Samuel Santos, atendía reuniones y despedía en el aeropuerto a algunas delegaciones que aún se encontraban en el país.
Una secretaria de la Cancillería que pidió no ser identificada aseguró que “aquí todo sigue normal, estamos trabajando”. Sobre si continuarán en sus puestos o si serían removidos, dijo que aún no se les ha notificado nada.
Santos anunció ayer en el aeropuerto, mientras despedía a la delegación de Taiwán, que no haría cambios drásticos, para aprovechar la experiencia acumulada. Santos era acompañado por Oscar García, hasta ahora vocero de las Relaciones Exteriores nicaragüenses.
El gabinete de gobierno juramentado por Ortega al tomar posesión, se encontraba ayer en el acto de firma de acuerdos comerciales y de cooperación con el Presidente venezolano Hugo Chávez. Las nuevas caras al frente de los diferentes ministerios y otros entes estatales se preparan para iniciar sus labores en los próximos días.