- Howard conectó uno de 496 pies
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Nada emociona más a los fanáticos que contemplar el recorrido de una pelota que vuela encima de la cerca, se estrella en las gradas y se convierte en un jonrón. Y entre más largo, más espectacular.
Durante el 2006, Ryan Howard fue el fabricante de más emociones al depositar 58 pelotas en las graderías, entre ellas que fue a rebotar a 496 pies del plato.
Ese poder se puede explicar en un bateador de 6'4 de estatura y 230 libras de peso. Pero, ¿qué hay de Alfonso Soriano?, el dominicano de 160 libras de peso que fue capaz de disparar un proyectil de 491 pies.
No obstante, ni el gigante de ébano ni el nuevo bambino latinoamericano tuvieron el promedio de Wily Mo Peña, quien hace “llorar” a la pelota cada vez que la golpea y sus cuadrangulares tuvieron una media de 411 pies.
En el otro extremo, Craig Biggio vence la barda con las completas. Sus jonrones tuvieron promedio de recorrido de 358 pies.
Por otro lado están Matt Holliday y Prince Fielder, quienes cada uno registraron dos jonrones monstruosos en la campaña anterior.
Holliday conectó tablazos de 481 y 478 pies, mientras que Fielder, hijo del antiguo bombardero Cecil Fielder, envió dos pelotas a 475 y 471 pies, en una prueba que heredó el poder de su voluminoso padre.
Vladimir Guerrero no conectó batazos tan gigantescos, pero es una amenaza en cada viaje al plato y no le da respiro a los lanzadores al hacerle swing al primer lanzamiento en uno de cada dos turnos al bate.
Jamey Caroll y Jason Kendall no se aproximan a la ferocidad de cualquiera de los bateadores antes mencionados, así que su arma es la paciencia en el plato. Caroll el tiró al primer lanzamientos en apenas el 8.8 por ciento de sus turnos, mientras Kendall lo hizo el 9.2 por ciento.