- Las piezas que ya no se pueden recuperar son las que se encuentran en deterioro completo (más del 80 por ciento)
Darles vida o cambiar su funcionalidad a los muebles que usaban sus abuelos, le aportará elegancia y sobriedad a su hogar, no hay razón para deshacerse de ellos, ya que tiene la opción de llevarlos donde un especialista para realzar su belleza natural o darles otra funcionalidad.
Carlos Rosales, responsable comerciante de Aya Antigüedades, señala que lo primero que se debe hacer es ver qué tipo de mueble, el tipo de madera y el estado en que se encuentra.
Hay algunos muebles a los que se les tiene que cambiar una pieza, de ahí la importancia del tipo de madera, porque si no es la misma especie, o es de la misma especie pero con menos años de antigüedad, ya deja de ser un mueble antiguo y pierde su calidad y definición, porque su color no va a ser igual, aún cuando se aplique un tinte, señala Rosales.
También dice que restaurar es darle vida al mueble, aunque algunas veces se cambie su funcionalidad. Algunas personas prefieren dejarlo intacto con la misma tonalidad y la misma forma, siempre y cuando la madera se conserve bien, expresa.
El proceso de restauración es básicamente el trabajo de carpintería, sin embargo como se trata de piezas muy valiosas ya sea por su valor sentimental o su valor económico, lo debe hacer un especialista para conservar en la medida de lo posible la originalidad del mueble.
Cuando algunas piezas son irrecuperables se puede transformar en otro mueble útil, conservando la originalidad. Los bahúles se pueden transformar en escritorios, pequeños closets, los roperos se pueden transformar en un chinero o un bar, combinando lo moderno con lo antiguo, todo es usar la creatividad, dice Rosales.
Los muebles que ya no se pueden restaurar son los que han sido atacados por insectos, polillas, es decir que están en deterioro completo (80 por ciento del mueble) o cuando una de las piezas importantes del mueble es irrecuperable y la persona no desea cambiarla.