- Muchas personas padecen de sangrado en las encías, sobre todo cuando se lavan los dientes. Algunos consideran que es normal, sin saber que ese sangrado puede ocasionar la pérdida de los dientes
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¿Alguna vez le han sangrado las encías mientras se lava los dientes? En un sondeo realizado por el Diario LA PRENSA para saber la frecuencia con que la población padece de sangrado en las encías, se pudo observar que ocho de cada diez personas sufren frecuentemente ese problema, o por lo menos se han enfrentado en una ocasión.
El sangrado de encías o hemorragia gingival, como le llaman los expertos, se produce por múltiples factores. Cada paciente es un caso diferente.
Según explica la odontóloga Aminta Aguilera Pavón, de la Clínica Monseñor Lezcano, las causas son de tres tipos: sistémico (alteraciones en el organismo), hormonal (cambios hormonales, por ejemplo durante el embarazo) y local, siendo este último el más frecuente y se debe a impactaciones de la placa bacteriana.
“Con el tiempo se forma la placa sólida, conocida como sarro o tártaro, que separa la encía del diente, este sarro va separando e inflamando el ligamento paradontal, y las encías en reacción de defensa empiezan a sangrar”, explica.
La rapidez con que se desarrolle la hemorragia dependerá de la cantidad de placa que se encuentre acumulada en los dientes y a la cantidad de tiempo que el paciente lleve expuesto a la misma.
Aguilera asegura que el sangrado de encías es muy frecuente, dice que por lo menos el 60 por ciento de los pacientes que visitan la clínica donde trabaja presentan ese problema.
“Eso es debido a la mala técnica de cepillado que el paciente hace o a veces porque no lo hace (…), es por falta de higiene. En este sentido los hombres padecen más de sangrado, porque se lavan los dientes con menos frecuencia que las mujeres”, detalla.
EL PAPEL DEL CEPILLO
El protagonista a la hora de enfrentar la hemorragia gingival o cualquier otro mal bucal es el cepillo, al igual que el hilo dental. Según la doctora, ambos instrumentos juegan un papel muy importante porque es a través de ellos que eliminamos los restos de alimentos que quedan en los dientes.
Asimismo la experta explica que si no se usa una correcta técnica de cepillado el aliado puede convertirse en enemigo, pues al cepillarnos incorrectamente se provoca el sangrado.
Aguilera recalca que cada persona debe hacer un autoestudio de cuál es el tipo de cepillo que puede usar, pues no todos pueden usar el mismo tipo. “Hay personas que no resisten un cepillo duro y hay otras que sí”.
LAS CONSECUENCIAS
La hemorragia gingival o sangrado de encías puede ocasionar serios problemas si no se atienden a tiempo.
La odontóloga argumenta que puede desencadenar una infección severa y ocasionar una gingivitis grave, que se desarrolla cuando la placa o sarro se acumula profundamente y afecta el hueso que sostiene el diente, provocando la pérdida de la pieza dental y mal aliento.
“Yo recomiendo a los pacientes que padecen de sangrado que acudan el médico, y si no lo han padecido visitar un odontólogo por lo menos una vez al año para hacerse una limpieza y eliminar lo que el cepillo no pudo”, finaliza.