Previo al despegue del Torneo de Clausura del Futbol de Primera División, programado para el próximo 28 de enero, el panorama para el Deportivo Jalapa, que se situó en el séptimo lugar con 19 puntos en el recién concluido Torneo de Apertura, se pinta bastante oscuro.
El club fronterizo, monarca nacional en la temporada 2001-2002, tras superar en la final al Walter Ferreti, atraviesa por una serie de dificultades causadas tradicionalmente por la crisis económica, que parece no tener una solución inmediata.
Jalapa no tiene director técnico, pues el veterano estratega argentino Carlos Sánchez fue despedido en las postrimerías del Apertura. Jorge Galeano, presidente del club, terminó asumiendo la conducción del conjunto norteño.
Otra adversidad que aguijonea a la escuadra fronteriza es el no tener en estos momentos en sus filas a jugadores extranjeros, pues con el único jugador importado que terminaron el Apertura, el delantero hondureño Bonifacio Andino se marchó molesto con los directivos.
Y para remate, Andino, al igual que otros elementos incidentes en el onceno como Juan Carlos Alemán, Ramón Osorio y Salvador García, están recibiendo tentadoras ofertas económicas para militar en el Real Segovia y Deportivo Ocotal, clubes participantes en el Campeonato Nacional de Segunda División que inicia el 7 de enero.
En las últimas campañas Jalapa ha sido un equipo que ha ido de fracaso en fracaso. Tiene buen rato de no escenificar una semifinal, su última participación en postemporada la consiguió en la hexagonal del Torneo de Clausura 2004-2005.
En el recién concluido Torneo de Apertura Jalapa dio buenos indicios de querer volver a adquirir un alto nivel competitivo, cuando incorporó a su nómina a dos jugadores salvadoreños y un argentino.
Sin embargo, ninguno de ellos rindió al máximo, resultaron un rotundo fiasco, se dedicaron a difamar a la junta directiva y fueron separados del club, que está en Primera División desde la temporada 1996-1997, aunque sin mayores éxitos.