- Jimmy González luce cómodo en la tercera base de los Indios del Bóer
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Antes de iniciarse la temporada de la III Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional, Jimmy González negoció con los Indios del Bóer y acordó algo que parecía un poco extraño: ser firmado como tercera base y no como un jugador regular de la intermedia.
Aunque casi siempre había actuado en segunda y en algunas pocas ocasiones en el campo corto, González estaba seguro que se sentiría a gusto en la antesala, una posición que jugó la temporada pasada el dominicano Darío Delgado, hoy convertido en inicialista.
El tiempo le ha dado la razón al pelotero nacido hace 28 años en San Pedro de Lóvago, Chontales.
Luce con mucha solidez cubriendo la posición, con una buena cobertura con los batazos que van sobre la raya, atacando los toques de pelota, tirando con fortaleza a la inicial o iniciando jugadas para doble play.
“Estoy contento porque estoy haciendo un buen trabajo esta temporada”, dijo Jimmy.
“Me siento excelente en la tercera base, esta es mi posición, la que juego desde las ligas juveniles y las Menores con los Dodgers de Los Ángeles… Aquí es donde más le puedo ayudar al equipo”, añadió.
González explicó que siempre se sintió incómodo jugando en segunda o el short stop, porque su posición de toda la vida ha sido tercera.
Incluso, lo hizo con buen suceso en la Selección Juvenil que actuó en el Campeonato Panamericano de Tabasco, en 1994.
Pero aceptó jugar la intermedia en equipos como los Tiburones del Granada, Rivas, Chinandega y hasta los Indios del Bóer, por necesidad de los clubes en los que ha militado.
“Aunque en los últimos dos juegos me he ido en blanco a la ofensiva (contra el San Fernando), creo que he hecho un buen trabajo a la defensiva y espero salir de esta mala racha. He ayudado mucho al equipo y espero seguir así en lo que resta de la campaña”, indicó.
Las diferencias
González aseguró que la segunda base es más complicado porque debe estar más atento a las señales del receptor, pitcher y debe estar en más movimiento por las jugadas de doble play.
“En tercera uno no se mueve mucho, sólo espera los batazos calientes. Me ayuda que me muevo bien a los lados, soy rápido y mi brazo es lo suficientemente fuerte para ayudar al equipo”, reiteró.