- Love surgió gracias al trabajo del “quinto Beatle”
La maquinaria de hacer dinero sigue intacta y se vuelve a activar. Esta vez comenzó como un proyecto entre el desaparecido ex beatle George Harrison y los productores del espectáculo Cirque Du Soleil (Circo del Sol) que se estrenó en Las Vegas, Nevada (USA) el 30 de junio de este año y lo que sería una especie de “banda sonora” del show poco a poco fue tomando forma hasta convertirse en una nueva producción discográfica beatle forjada con temas que ellos habían grabado anteriormente y que se conservaban entre los miles de pies de cintas no usadas de su música en los estudios Abbey Road, de Londres.
La obra contó con la complicidad —cuándo no— de Sir George Martin y su hijo Giles, quienes escogieron el material musical y dieron forma a un largo chorizo de 80 minutos, los cuales sirvieron como fondo de la obra que en síntesis trata de una especie de viaje sicodélico por la política y la moda de los años 60 y, sobre todo, por la vida de los “Fab Four” en 26 temas hábilmente entretejidos.
George Martin, el verdadero “quinto Beatle” del más famoso grupo de la historia, su productor, arreglista y grabador, logró hacer nuevas remezclas de forma inteligente y con un sonido de excelente calidad que hace fácil llevar la magia Beatle a los jóvenes actuales, acostumbrados a otros estilos y sonidos, sin perder la esencia original de los cuatro melenudos de Liverpool.
George Harrison y Guy LaLiberté, director del Circo del Sol, concibieron la idea hace seis años, pero al morir Harrison en noviembre de 2001 los Beatles restantes, Paul McCartney y Ringo Starr y los familiares de Lennon y Harrison decidieron apoyar y ayudar a cristalizar la idea.
Fue así como una grabación hecha al comienzo con miras de respaldo a un espectáculo audiovisual fue tomando el rumbo de otra nueva producción Beatle que concluyó recientemente con la salida al público del disco Love, así como una edición limitada que es acompañada por solamente pistas musicales y vídeo.
Es reconfortante y sorprendente encontrar un solo de guitarra de una canción dentro de otra, el caso de Drive my car con el solo de Taxman. Igualmente agrada la buena combinación de Whitin you, without you y Tomorrow never knows.
En fin, mejor descúbranlo todo ustedes por sí mismos. Háganse un pequeño autorregalo navideño y busquen en su tienda de discos este nuevo eslabón en la cadena Beatle, que por cierto está mucho mejor que las antologías o compilaciones hechas luego de su separación y muerte de dos de sus integrantes. De seguro va a gustarles.