Para desgrasar un caldo de pollo o de carne utilice una espumadera de agujeros o un colador pequeño. Para ello, el caldo debe reposar en la nevera un día, preferiblemente en envase metálico, pues se enfría más rápidamente.
Si congela durante unos días pulpo, sepia o calamares antes de consumirlos, estarán mucho más tiernos cuando los cocine.
Para pelar mejor unas papas o boniatos asados al horno o en la brasa, una vez cocidos envuélvalos todos juntos en papel de periódico. No perderá la parte tostada al pelarlos.
Los cuchillos peladores de papas son perfectos para éstas pero también para pelar zanahorias, pepinos, manzanas, peras, naranjas o limones para aromatizar. También sirven para filetear verduras de forma muy vistosa pues al quedar muy finas, se enrollan.
Si va a utilizar 1 litro de leche y necesita reservar una parte, puede abrir un envase (brick) de leche totalmente, por arriba y vaciar la cantidad de leche que desee para mezclar en el envase el resto con otros ingredientes. Incluso, cabe una batidora de brazo. Por ejemplo, para preparar natillas o arroz con leche.
Si la carne que va a utilizar es demasiado gruesa, puede aplastarla (y ensanchar) con un rodillo de repostería sobre una tabla de cocina. Así quedará mejor cualquier carne, empanada o unos libritos de manzana o de queso. Lávelo, luego, muy bien.
Si quiere enternecer la carne que va a guisar, rocíe con un chorrito de vino y remuévala hasta que se evapore, luego añada el resto de ingredientes. www.abcdietas.com