- Debemos saber combinar juegos de acción, movimientos y construcción. Los juguetes que promueven la vida sedentaria deben ser eliminados de la lista de obsequios para niños esta Navidad
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Quien no jugó, no fue niño nunca. El juego es fundamental en la vida de los niños, ya que es parte de su desarrollo físico, emocional y sicológico.
La Navidad se acerca, las ofertas del mercado son muy atractivas, sin embargo cuando vaya a comprar un juguete para su hijo, no se deje llevar por esas ofertas, piense en el bien que ese juguete le va hacer a su hijo y cómo le ayudará en su desarrollo, tanto físico, emocional e intelectual.
Según la sicóloga clínica, Rosamaría Sánchez, el juguete está vinculado al juego, los cuales podemos clasificar como juegos funcionales, de construcción, de reglas, de roles y didácticos, sin embargo aclara que los últimos no constituyen una categoría en sí misma, ya que todos tienen una función didáctica.
El juego ayuda a los niños desde que son bebés, a veces cualquier estímulo visual, ruido, olor, estimula sus sentidos, y les ayuda a desarrollarlos, señala Sánchez.
Ivette Sotomayor, gerente general de Toys, expresa que los juguetes ya son atractivos y educativos para los bebés desde que tienen tres meses, en este caso se empieza con los colores, es decir se estimula el sentido de la vista del bebé.
Por su parte Sánchez señala que todos los juguetes tienen una función de juego, porque se construyen pensando en estimular el desarrollo de los niños en las diferentes etapas de su vida y aunque los objetos con sonidos no tienen una función de juego, sí tienen una función de estimulación.
Algo que debe pensar cuando vaya a comprar el juguete de su hijo es en la edad, sus gustos, sus capacidades y necesidades, ya que algunas veces los padres compran algo porque a ellos les gusta, como una forma de realizar su sueño, su niño interior.
Ofertas versus necesidades
Los juguetes, además de hacer sonreír a sus hijos, también tienen la función de ayudarles en su desarrollo motriz, por ello cuando piense en un juguete para su hijo, considere que va a estimular el desarrollo y las necesidades de cada uno de sus hijos y no se deje llevar por la oferta de consumo que hay en las tiendas o la moda.
Si uno ve que el niño está en una etapa donde necesita estimular la motricidad, la parte motora gruesa, entonces selecciona juguetes que le ayuden a mover las diferentes partes del cuerpo, que le ayuden a saltar, correr, pedalear, todo ello lleva a la coordinación, advierte Sánchez.
En el caso de que ese tipo de actividades no le llamen la atención al niño, Sánchez aconseja a los padres acompañarlo en la actividad para motivarlo, pero también debe tener cuidado con no pedirle al niño algo que está más allá de sus capacidades, debe exigirle de acuerdo a su edad.
Para los bebés, Sánchez recomienda juguetes que le ayuden en su desarrollo sensorial a estimular sus sentidos, para que el niño vaya asociando figuras, colores, sonidos.
Una vez que ya pasó la etapa sensorial, se pasa a manipular y construir formas, para desarrollar las habilidades motrices, pero siempre se debe usar desde lo más grueso hasta lo más pequeño.
Sánchez aconseja siempre revisar las indicaciones del juguete, si descubre que lo que compró es para la edad de su hijo y el niño aún no logra manipularlos correctamente, quiere decir que necesita usar más ese tipo de objetos para familiarizarse y alcanzar la habilidad que el juguete exige.
¡Cuidado con la tecnología!
La tecnología ha avanzado, y la manera más fácil y más atractiva son los juguetes computarizados o los videojuegos, sin embargo hay que tener mucho cuidado con los que fomentan la violencia.
No estoy en contra de juegos digitales o audiovisuales, sino en el contenido de los mismos, algunos fomentan la violencia, también incide el hecho de que con estos juegos siempre están sentados, estimulan la vida sedentaria y las imágenes violentas se van interiorizando, lo que él está viendo se lo estamos planteando como un atractivo, en lugar de pasarle imágenes que no comuniquen violencia.
Algo muy importante es no desfasar de su edad a los niños, muchas veces los padres piensan que entre más pronto empiece con los juegos electrónicos mejor, también ocurre que los juguetes que traen la batería, ellos solos hacen todo y vuelven al niño un espectador, y lo que se debe buscar es que el niño accione con el juguete, debemos saber combinar juegos de acción, de movimientos, de construcción, de todo tipo y no los que lo lleven a una vida sedentaria, ya que tiene que ejercitar su cuerpo, asegura Sánchez.
Cuando los niños pasan los ocho años, los juegos son de reglas o de mesas, los cuales también ayudan a su desarrollo. En caso de que observe que su hijo no socializa mucho, Sánchez aconseja regalarle juguetes con los que tenga que socializar y compartir con otros niños.
Cuando los niños son hijos únicos, Sánchez recomienda buscar juegos que fomenten la socialización, además involucrar a los demás miembros de su familia, ya que el adulto no puede pensar que porque es grande no puede jugar.
El adulto es un modelo en la vida del niño, y entre los cuatro o cinco años, los niños empiezan con los juegos de roles, imitan al adulto, por ello según Sánchez es muy importante lo que jueguen en esta etapa, ya que les ayuda a asumir un rol.
Si les compramos un juguete que incite la violencia, la van a imitar, por ello es preferible no regalar juguetes bélicos, al igual que no dejarlos ver programas de televisión violentos, hay que saber diferenciar la acción y la agresión, señala Sánchez.
La oferta del mercado de los juguetes está planteada en base a los dibujos animados y los niños quieren tener algo de las series que están viendo en la televisión, por ello Sánchez recomienda comprar objetos que estén vinculados a su dibujo favorito y no necesariamente la pistola o el arma que usa el muñequito.
Recuerde que el juego es el elemento predominante, no el juguete. Procure jugar con sus hijos, ese es el mejor regalo.