El Presidente de EE.UU., George W. Bush, firmó el lunes un convenio que permitirá enviar a la India combustible nuclear y tecnología atómica, pese a que el país asiático no ha suscrito el Tratado de No Proliferación (TNP).
En una ceremonia en la Sala Este de la Casa Blanca, Bush calificó a la India como un “socio natural” de Estados Unidos y enfatizó que la cooperación nuclear entre ambas naciones mejorará la seguridad.
“Éste es un logro importante para todo el mundo. Tras treinta años fuera del sistema, India ahora operará su programa civil de energía nuclear bajo normas aceptadas a nivel internacional”, dijo Bush.
Como parte del acuerdo, la India permitirá que la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) inspeccione sus catorce centrales nucleares civiles, aunque esa agencia de Naciones Unidas no tendrá acceso a sus ocho instalaciones atómicas militares.
Quienes se oponen al pacto en Estados Unidos arguyen que supone un premio para un país que no ha firmado el TNP y que podría animar a otras naciones a desarrollar programas nucleares.
Las empresas estadounidenses creen que podría generarles negocios multimillonarios. No obstante, para que pueda ser aplicado el convenio debe todavía superar varias barreras en EE.UU., en India y en las instancias internacionales reguladoras del sector.
Para las compañías estadounidenses, deja sin efecto la prohibición de exportar tecnología crítica a India, vigente por tratarse de un país no signatario del TNP.
Por otra parte, algunos legisladores y expertos en armamento advirtieron que el acuerdo podría hacer más difícil el obligar al cumplimiento de las normas a estados como Corea del Norte e Irán, y fija un peligroso precedente para otros países.
“¿Qué vamos a decir cuando China le ofrezca el mismo acuerdo a Pakistán? ¿Qué vamos a decir cuando los rusos le ofrezcan el mismo acuerdo a los iraníes?”, se quejó el representante demócrata Ed Markey.