Hace unas semanas, me sorprendió el marcado interés de los manejadores de Román “Chocolatito” González, por enfrentarlo a un peleador de la experiencia de Juan Palacios.
Hasta surgió una oferta de poco menos de 2,000 dólares a Palacios, para que enfrentara a González en la cartelera que recién se realizó el viernes en el Casino Pharaohs.
Sin embargo, Palacios no aceptó porque consideró que esa cantidad de dinero era muy poca para arriesgar su condición de primer retador a la corona mínima de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), en poder del versado peleador boricua Iván Calderón.
Y aunque cuestionaron la posición de Palacios, solicitando hasta 5,000 dólares por la pelea y arriesgar su posición en los distintos rankings mundiales, la verdad es que le hizo un favor al “Chocolatito”, un muchacho de gran talento, de mucho futuro, que debe pulirse poco a poco.
El viernes pasado ante Juan “La Roca” Centeno, un boxeador que no cuenta ni con la mitad de los recursos técnicos de Palacios, González se vio en apuros.
Tragó golpes, se expuso, salió cortado por un cabezazo y aunque no perdió ni un solo asalto, el muchacho por fin supo lo que era batallar más de seis rounds.
Centeno apareció en el momento justo para González. No así Palacios ni mucho menos Nerys Espinoza, quien con su potente pegada podría hasta noquear al “Chocolatito”.
En el boxeo, los prospectos a campeón del mundo se cocinan al suave, sin prisa. A los muchachos se les da la oportunidad de acomodarles a sus rivales, construir una sólida carrera, porque un revés ante un peleador experimentado puede truncar la carrera de cualquiera.
“Chocolatito” declaró antes de enfrentar a Centeno, que Nerys no era un peleador para su nivel y por eso prácticamente lo descartaba. Por eso, insistía en buscar a Palacios.
Sin embargo, debe contener un poco el entusiasmo natural para un chavalo de su edad (18 años).
González es un buen peleador, tiene un gran futuro, pero debe quemar las etapas, y aún debe enfrentar a algunos otros peleadores que puedan ser de termómetro para medir su calidad.
Miguel Téllez podría ser un buen rival para una siguiente pelea de González. Si sale adelante, hasta un duelo con el también muchacho Yáder Escobar sería más que interesante, aunque sean compañeros de escuadra en “Prodesa”.
Escobar lució una gran determinación el viernes ante David Salablanca y no sorprendería verlo fajado durante 10 asaltos con el “Chocolatito”.
Por eso, es que González debe ir puliéndose con la paciencia de un buda. No debe subestimar la calidad de peleadores como Espinoza y Palacios, porque su carrera podría verse truncada con una estrepitosa derrota ante boxeadores de más experiencia.
Debe ir paso a paso, porque tiene talento, cuenta con apoyo y un combate titular o una pelea de gran exigencia a nivel nacional, deben llegarle con el tiempo.