- El Real Estelí se corona campeón en un partido de escaso futbol
[/doap_box]
Sin mostrar mucho futbol, con un Real Madriz que no exigió como lo había prometido y sin emplearse a fondo, el Real Estelí consiguió el título del Torneo de Apertura venciendo 1-0 en el Estadio Independencia a los somoteños, con anotación de Samuel Wilson a los 50 segundos de iniciado el duelo.
Es más, ni siquiera el ambiente del estadio fue tan efusivo como otras finales, y al igual que sus ídolos en la cancha, los aficionados se animaron pocas veces a mantener las porras para echarle ganas a un club esteliano que dominó pero que no fue categórico en su ataque como se suponía lo haría en su casa.
Bastaron los primeros 50 segundos del partido para poner la ventaja definitiva, con una extraordinaria jugada del hondureño Aníbal Martínez por la izquierda, en la que evadió a varios defensores hasta llegar a los 16.50, centró al palo contrario y encontró a Samuel Wilson desmarcado.
Wilson de cabeza cambió la dirección de la pelota para poner el 1-0 del partido y el 2-0 global, en un arranque que hacía despertar el fantasma de la goleada 4-1 del Diriangén a Somoto en Diriamba, en el juego de vuelta de la semifinal de este torneo.
Pero todo fue un espejismo. Nada volvió a ser igual luego de ese instante de agresividad pura, porque aunque los estelianos tuvieron para aumentar con Wilson, Aníbal y David Martínez, todo quedó en simples intentos, la mayoría de Aníbal, que lució muy individualista.
Lo mejor del duelo fueron los últimos 15 minutos del primer tiempo, pues Madriz se acordó de su promesa de ser más ofensivo y trató de cumplirlo, controlando un poco más la pelota y llegando a la portería de Sergio Chamorro con Juan Pauth y Miguel Ángel Sánchez pero sin pasar a más.
Madriz terminó haciendo lo que más sabía hacer: jugar al pelotazo y algunas veces tocando un poco el balón, mientras Estelí se acomodó con el gol tempranero de Wilson, porque, pese a que intentaba y dominaba, cayó en un vicio de frustración.
El primer período terminó 1-0 con una jugada de peligro creada por Aníbal y que apenas pasó saludando el ángulo derecho del marco de Wilber Flores.
El segundo tiempo fue peor. Madriz se perdió en su sistema defensivo y sólo en los minutos finales del juego despertó con dos claras oportunidades de gol.