- Morales preside cumbre en medio de amenazas secesionistas
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La II Cumbre Sudamericana finalizó este sábado en Bolivia con una declaración que insta a vigorizar la integración de la región, en un ambiente tenso por la crispada división que enfrenta en su país el presidente anfitrión, Evo Morales.
La cita presidencial, que se nutrió de ricos intercambios de criterios entre los gobernantes, planteó el establecimiento de un nuevo modelo de integración “con identidad propia, pluralista, en medio de la diversidad y las diferencias, reconociendo las distintas concepciones políticas e ideológicas”.
Los mandatarios presentes destacaron en general, con diverso énfasis, los renovados impulsos por alcanzar la unidad, aunque efectuaron también autocríticas por el poco impulso que mereció en el pasado el proceso de integración.
Con el discurso inflamado que le caracteriza, el presidente venezolano, Hugo Chávez, resumió la situación al proclamar que “necesitamos un Viagra político” para llevar adelante la integración.
“El hecho de que los presidentes queramos más, no nos obliga a negar los avances” que se han alcanzado hasta ahora, estimó el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
La mandataria chilena, Michelle Bachelet, había advertido por la mañana sobre el peligro de que la integración se desprestigie ante la falta de avances y el incumplimiento de muchos de los acuerdos.
Morales aprovechó para enumerar los éxitos de su corta administración de diez meses, entre los que mencionó la nacionalización de los hidrocarburos.
“Cuando se intenta resolver los problemas sociales con resultados positivos, no falta la codicia y la envidia”, se quejó Morales en aparente alusión a los sectores políticos, empresariales y civiles de derecha que se han rebelado contra su gobierno.
Reclamo de autonomía
Cuatro regiones de Bolivia encabezadas por el rico departamento de Santa Cruz, convocaron a un cabildo para el 15 de diciembre que definirá su autonomía y abrirá paso a la creación de la “Nación de los Llanos”, extremo que el gobierno de Evo Morales rechazó vehementemente este sábado.
El gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, proclamó que la celebración del cabildo, el próximo 15 de diciembre, marca el rumbo de la “Nación de los Llanos y de Bolivia”, en un encendido discurso el viernes ante una multitudinaria concentración en la Plaza de Armas de la ciudad, que agravó la pugna entre el gobierno y la oposición por el control de la Asamblea Constituyente.
Las arengas secesionistas de los gobernadores y líderes de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando fueron atajadas en La Paz por el vicepresidente Alvaro García Linera que enfatizó que “la unidad de la patria no está en discusión, la patria es una sola”.
El quid de la grave crisis boliviana está en el Control de la Asamblea Constituyente luego de que el partido oficialista MAS decidiera hace un par de semanas un sistema de voto que le permite diseñar una Constitución sin necesidad de recurrir a consensos.
El presidente Evo Morales, no logró unir la II Cumbre Suramericana y la “Cumbre Social” o “Contra Cumbre” como pretendía para cerrar los dos eventos organizados por su gobierno en la ciudad central de Cochabamba.
Al acto de clausura del foro social, en el estadio Félix Capriles, invadido por integrantes de movimientos sociales e indígenas y partidos de izquierda, sólo asistió el mandatario venezolano, Hugo Chávez, de entre los gobernantes participantes en la cumbre oficial.
Daniel Ortega en cumbre social
Morales tenía un especial interés en que la presidenta de Chile, Michele Bachelet, asistiera al simbólico acto de masas, pero regresó a su país al término de la cumbre.
En cambio, el presidente electo de Nicaragua, Daniel Ortega, que llegó a Cochabamba en un avión venezolano, invitado por Morales, sí participó, junto al vicepresidente argentino, Daniel Scioli.