Texas concluyó su primera prueba a un sistema de cámaras en su frontera con México, diseñado para enviar imágenes en vivo vía internet con el fin de que los ciudadanos puedan informar si detectan actividades sospechosas.
El programa Vigilancia de la Frontera de Texas, a un costo de cinco millones de dólares, deberá estar funcionando totalmente el año próximo, dijo un portavoz del gobernador Rick Perry.
El sistema comenzó en noviembre pero tuvo problemas. Algunas cámaras mostraban pantallas en negro o imágenes con pobre definición, y otras estaban colocadas tan alto sobre el suelo que era difícil captar algo.
Según la página del proyecto en la internet, más de 220,000 personas se registraron para ver las imágenes e hicieron click casi 28 millones de veces sobre la imagen de cámaras individuales.
Las autoridades estatales recibieron más de 13,000 correos electrónicos de todo el país.
Se desconocía hasta ayer cuál fue el desenlace de esos correos, que incluían reportes de actividades sospechosas y sugerencias para hacer mejoras al sistema.
Las cámaras fueron colocadas en sitios donde suele haber actividad ilegal.