- Daniel Ortega llama en Honduras a promover el desarme regional, justo en el país que fue base de los contras durante su mandato
LUIS SÁNCHEZ COREA
[/doap_box]
TEGUCIGALPA/ AP
El Presidente electo de Nicaragua, Daniel Ortega, instó el miércoles a Centroamérica a reducir a límites razonables los ejércitos y las armas, para reconciliar a los cinco pueblos del área.
“En la región debe haber un balance razonable de las fuerzas armadas, a las que es necesario reducir para enfrentar de manera conjunta las situaciones que amenazan a los centroamericanos”, expresó el líder sandinista en rueda de prensa al concluir una reunión con su colega hondureño Manuel Zelaya.
“Somos pueblos hermanos, entre los cuales no deberían haber confrontaciones de ninguna naturaleza, ni tampoco fronteras”, añadió.
Ortega dijo que está a favor de un proceso de desarme en Centroamérica y en invertir los recursos para combatir la pobreza. “ Nicaragua tiene mucha población pobre, lo que es increíble para un país que cuenta con tanta riqueza natural y humana”, afirmó.
MISILES NO DEBEN PREOCUPAR A NADIE
En torno a los cientos de misiles Sam-7 que posee su país, los que adquirió en los años 80 de la entonces Unión Soviética, Ortega afirmó que esas armas no deberían preocupar a los gobiernos centroamericanos, porque son armas de carácter defensivo, no de ataque.
El líder sandinista indicó que su país tiene diferencias de límites con Colombia, Costa Rica y Honduras, pero “eso no da más comida ni trabajo a nuestros pueblos, sólo acrecienta el resentimiento”.
ZELAYA EXALTA A ORTEGA
Abogó por eliminar las fronteras en el mundo, porque “es absurdo que los países se enfrenten por límites y lleguen a las Cortes internacionales a dirimir conflictos”.
Anunció que como gobernante de Nicaragua abrirá nuevos espacios en el contexto latinoamericano y centroamericano para fortalecer la unidad, la integración y la lucha común de “nuestros ideales”.
Ortega realizó una visita de cuatro horas a esta capital con su esposa Rosario Murillo para entrevistarse con Zelaya, quien lo presentó a los periodistas como un símbolo de resistencia histórica, un luchador de la libertad y del sistema democrático actual.