El futuro con el nuevo Gobierno

De joven Dania Baltodano sintió la inquietud de participar en el movimiento estudiantil para derrocar a Anastasio Somoza. Sin embargo se encontró con la férrea oposición de sus padres que la enviaron a estudiar a Estados Unidos. En 19 91 regresó a trabajar a Nicaragua, de donde afirma no volverá a salir. Salió del país […]

De joven Dania Baltodano sintió la inquietud de participar en el movimiento estudiantil para derrocar a Anastasio Somoza. Sin embargo se encontró con la férrea oposición de sus padres que la enviaron a estudiar a Estados Unidos.

En 19 91 regresó a trabajar a Nicaragua, de donde afirma no volverá a salir.

Salió del país muy joven.

Yo estaba adolescente en Nicaragua en ese momento y como todo joven queríamos ver cómo se cambiaba Nicaragua, por lo que me metí en un movimiento estudiantil. Mis padres estaban bastante afligidos porque una hermana estaba bien metida con la Revolución. Entonces decidieron, sin darme cuenta, mandarme fuera del país, fue cuando hubo el paro general contra Somoza en 1978. Mi vida cambió en ese momento, estaba muy pero muy molesta con mis padres, pero eso que ocurrió cambió mi vida y tuve que hacer mi bachillerato en un colegio internada, era el Wellesly College, uno de los más prestigiosos de Estados Unidos. Fue difícil para mí porque no hablaba inglés. No pude graduarme con muchas de mis compañeras con las que había estado desde preescolar.

¿Cómo ve la llegada del nuevo gobierno encabezado por un nuevo Presidente (Daniel Ortega) que asumió precisamente cuando usted se fue en 1979?

Consideramos que se debe mantener, y hasta el momento el presidente electo Daniel Ortega lo ha dicho, la libertad de mercado, respetar la libre empresa, la propiedad privada , mantener los criterios de cómo manejar la parte macroeconómica. Acabo de estar en una convención empresarial de Costa Rica y la mayoría de la gente estaba preocupada de que si van a volver a hacer esta entidad el café (una empresa estatal que existió en los 80), para que otra vez comience el Estado a comercializar el negocio del café. Yo creo que eso sería volver al pasado. Hemos avanzado muchísimo. En la empresa privada vamos a estar pendientes de que nuestro presidente electo, con sus hechos, sea congruente con lo que está diciendo. Mantener la seguridad de que vamos a continuar con los mismos lineamientos y que de pronto si se comienzan a meter en las fincas cafetaleras, inmediatamente se va a poner un alto a esas tomas de tierra.

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