Quito/EFE
El presidente venezolano Hugo Chávez se ha convertido en un invitado incómodo en la campaña electoral en Ecuador, donde no hay día en que su nombre, por una u otra razón, no sea mencionado.
Todo comenzó hace meses, antes de que arrancase la campaña electoral, cuando el populista de izquierda Rafael Correa, que el próximo 26 disputará en las urnas la Presidencia de Ecuador con el también populista pero de derecha Álvaro Noboa, se reunió con Chávez en Venezuela e incluso durmió en la casa de sus padres.
Aunque el candidato de izquierda, que se dice amigo y admirador de Chávez, no reveló entonces si habló sobre temas electorales, esa visita le ha servido a Noboa como muletilla para asegurar que el Presidente de Venezuela es “comunista” y su “amigo” Correa, su seguidor.
La cantilena ha calado en ciudadanos de a pie que, sin mayor análisis de por medio, repiten ese calificativo a pesar de la persistencia de Correa en afirmar que “el comunismo ya no existe”.
Tampoco le ha servido a Correa insistir en que Noboa no es, como se autoproclama, “enviado de Dios”, pues muchos de sus seguidores creen firmemente en el Padre Nuestro que éste reza con las manos puestas sobre las cabezas de enfermos durante sus mítines en Ecuador, país de mayoría católica.
Noboa también pondera la amistad de Chávez con el Presidente de Cuba, Fidel Castro, alerta a sus compatriotas sobre la condición de vida de los cubanos y advierte que si llega al Gobierno no mantendrá relaciones políticas con los gobiernos de Caracas y de La Habana.
“Quiero que Ecuador no caiga en manos de Correa, quien es sólo un títere de Chávez y Fidel Castro”, dijo recientemente Noboa.
Correa, que en los 106 días en que fue ministro de Economía del actual Gobierno, marcó fuertes distancias con los organismos internacionales como el FMI, también ha criticado al Presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
Poco después de que Chávez tildara de “diablo” a Bush en la ONU, Correa llamó “torpe” al gobernante estadounidense, aunque aclaró que tiene mucho respeto por el pueblo de EE.UU.
Pero ahora, más cerca de la segunda y definitiva vuelta electoral, Correa incluso se reunió con la Embajadora de Estados Unidos, Linda Jewell, en un aparente intento por moderar su radicalismo inicial.
Ello, no obstante, no ha significado que Correa cambie su postura respecto a diversos temas relacionados con EE.UU., como la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC), que de momento está estancada.
Noboa cree que la “amistad” de Correa con Chávez es una barrera para una buena relación con Estados Unidos, extremo negado por su rival .
La semana pasada, sin dar nombres, pero en alusión a Noboa, Chávez dijo que éste es “el hombre más rico de Ecuador, el rey de las bananeras, que explota a los trabajadores, que explota a los niños y los pone a trabajar, no les paga prestaciones”.