(LA PRENSA/O. VALENZUELA)

Carlos Luis Mejía: “YO CANTO CON LA MARIMBA”

No heredó la voz de su padre, ni la de su tío, como algunos de sus primos, pero Carlos Luis Mejía Rodríguez hace gala de su arte musical interpretando el instrumento más típico de Nicaragua: la marimba [doap_box title=»EL EVENTO» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El concierto Maderas que Cantan será a las 7:30 p.m. en la Sala […]

  • No heredó la voz de su padre, ni la de su tío, como algunos de sus primos, pero Carlos Luis Mejía Rodríguez hace gala de su arte musical interpretando el instrumento más típico de Nicaragua: la marimba
[doap_box title=»EL EVENTO» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El concierto Maderas que Cantan será a las 7:30 p.m. en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío.

n En el evento participarán Camerata Bach y Jazz Ta.

n Los boletos están a la venta en la taquilla del teatro y tienen un precio de 130, 100, 80 y 60 córdobas, según la ubicación.

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El próximo miércoles 22 de noviembre Carlos Luis Mejía Rodríguez presentará su primer disco: Coyote, Ñámbar y Granadillo, Maderas que Cantan. El género musical de la producción es una mezcla de música instrumental clásica y marimba, que en algunos temas lleva influencias de jazz.

El álbum es una recopilación de diez piezas musicales, la mitad es música folclórica nicaragüense como Alforja Campesina y La Mora Limpia, y la otra mitad es música latinoamericana, entre ellas Alma Llanera, de Venezuela y Tico Tico, de Brasil.

Según cuenta el miembro del clan Mejía, la nueva producción llevó casi un año en su producción, debido a que incluye la participación de la Camerata Bach y el grupo Jazz Ta, y era un poco difícil que coincidieran en los horarios de grabación. Además, fue muy difícil conseguir patrocinio para el trabajo musical.

Aunque es hasta ahora que Carlos Luis Mejía lanza una producción discográfica, desde hace más de diez años que la marimba lo acompaña en los escenarios. Con ese instrumento, el hijo de Carlos Mejía Godoy y Lucila Rodríguez, ha hecho presentaciones en Cuba, Panamá, España, Japón y recientemente en Suecia.

Además de las presentaciones que ha hecho en Nicaragua, entre las que destaca el intermedio que realizó en el concierto de Paulina Rubio y Chichí Peralta en el 2001, en el Estadio Nacional Denis Martínez.

Según cuenta el risueño joven de 21 años, aprendió a tocar ese instrumento melódico a los 9 años, y no porque sintiera gran atracción, sino porque su mamá lo inscribió en clases de marimba por recomendaciones médicas, debido a la hiperactividad de Mejía en su niñez. “Yo nunca dije ‘voy a tocar marimba’”, asegura.

Carlos Luis aprendió a tocar marimba con la Familia Galo, que enseña en la Escuela de Marimba Flavio Galo. “Tun Tun fue mi maestro”, dice.

Desde ese entonces Carlos Luis forjó una carrera musical con ayuda de la marimba. Aunque, como él reconoce, no tiene en su voz la habilidad de otros miembros de su familia, con ayuda de sus manos logra transmitir lo que ofrecería en el canto. “Es como si cantara con la marimba”, expresa.

Actualmente el joven marimbero forma parte del grupo Tamuga, con quien toca desde hace seis años. El grupo interpreta rock acústico acompañado de marimba. Además participa en presentaciones con su papá y Los de Palacagüina.

Según expresa, a pesar que nunca pensó que la marimba sería el instrumento que ejecutaría, ahora que lo hace trata de introducirla en la música para jóvenes y eso es lo que intenta con Tamuga.

“Quiero que la gente deje de ver a la marimba como un instrumento meramente folclórico”, afirma.

SER MEJÍA… ¿BUENO O MALO?

En una familia donde muchos de los integrantes varones se dedican al canto y han logrado el reconocimiento nacional e internacional es difícil no sentir que es necesario incluirse en el mundo artístico.

—¿Te sentís presionado de alguna forma por la sombra del éxito de algunos miembros de tu familia, como tu papá, tu tío (Luis Enrique Mejía Godoy) o algunos de tus primos ?

—No. A pesar que a veces la gente al darse cuenta que uno es parte de la familia Mejía Godoy lo primero que pregunta es “¿y vos qué hacés?”, y eso de alguna forma te presiona, mis padres me han enseñado que lo que hagamos, lo hagamos por Nicaragua, no por fama.

Carlos Luis dice que por el momento no ha trazado planes, sino que “deja que las cosas vayan pasando”, y que por ahora se preparará para el concierto que realizará el 22 de noviembre en el Teatro Nacional Rubén Darío.

“Para un futuro quiero ejercer mi carrera para mantener la música, porque sólo de la música no se puede vivir”, finaliza.

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