Motivado por un reciente artículo publicado en LA PRENSA donde se plantea que el bienestar del ganado nacional ya es parte de la agenda del sector privado y académico de Nicaragua, quisiera exponer algunas pautas que determinan que al tratar bien a los animales se genera un mayor valor en los productos finales (carnes).
Pero estas nuevas acciones por el momento están dirigidas al sector productor de ganado de carne vacuna, que es la que representa mayor interés.
Obviamente el sector privado (industrias cárnicas, grandes productores y distribuidores) son los principales interesados en iniciar un mejor tratamiento a esta fase del proceso productivo por las grandes pérdidas económicas que provoca el traslado de los animales desde la finca de origen hasta el matadero, en el mismo artículo se menciona que en Costa Rica se pierden cinco dólares por traslado de reses y en Nicaragua hasta ocho dólares por la misma causa.
SIN REGLAS
En la actualidad en Nicaragua no existen reglas para regir el transporte de animales vivos, tales como densidad de carga, duración del transporte, intervalos de descanso, alimentación y bebida, planes de viaje, puntos de parada, entres otros, por eso la iniciativa de Industrias Cárnicas Integradas de Nicaragua de iniciar un estudio con los agentes involucrados en este proceso, para establecer una normativa que en el futuro regule el traslado de los animales destinados al matadero y su bienestar, sería muy bien vista por las personas insertas en la producción pecuaria.
El transporte de animales es un punto complejo, ya que no es una ciencia exacta y nos surge la duda de responder a la pregunta: ¿Cómo definir y medir el bienestar animal durante el transporte? Es un punto apasionado ya que creará alerta en la sociedad y en la opinión pública.
Actualmente el bienestar de los animales y su protección, la seguridad alimentaria, y el medio ambiente son temas protagonistas y prioritarios en los trabajos que realizan investigadores y académicos de muchos países para establecer las normas por las que deberán regirse los sectores agrícolas y ganaderos.
Los académicos, profesionales y productores pueden y deben tener datos científicos y técnicos generados a partir de experimentos.
No obstante debemos apuntar que la observación y la práctica diaria nos ayudará a aportar información que fortalezca las prácticas realizadas en la nueva normativa en temas de transporte de animales.
LOS FACTORES
Son muchos los factores que intervienen en el bienestar animal durante el transporte, constantes fisiológicas, medio ambiente, ventilación, diseño de los vehículos, conducción, condiciones de la vía por la que se circula, condiciones climatológicas, densidades, etc.
Son tantos los parámetros que se involucran que harán difícil y complejo establecer las condiciones estándar de bienestar.
Comentaré algunos puntos sin entrar en mucho detalle que me parecen importantes por la iniciativa que se propuso.
A— Densidades de carga: “camiones que se dirigen a los mataderos transportando una gran cantidad de animales, de todo peso y tamaño”, desde un punto de vista técnico las densidades estarán en función de su peso, del tamaño, edad y razas para establecer las variaciones en función del estado físico de los animales, condiciones meteorológicas y duración del trayecto.
B— Estrés durante la carga y descarga: “la cultura en la región centroamericana es de azuzar al animal, sin prever cuidados al tenerlos en la finca y a la hora de ser transportados”, esta es la fase más estresante de todas las relacionadas al transporte, basada en observaciones, por lo tanto los animales deben ser conducidos sin agresividad, sin agitación y los transportistas y ganaderos deberían tener los suficientes conocimientos en el manejo de animales para extremar las mejores condiciones de carga en beneficio del bienestar animal.
C— Experiencia y práctica profesional: “este último debe ser considerado importante por nosotros, ya que el transporte de animales vivos es una parte más de la línea de producción y los profesionales relacionados con él han afrontado el bienestar durante su trabajo diario.
¿Cuántas cabezas de animales son transportadas a diario sin las normas generales en perjuicio de su producto final? Muchas, por lo tanto una nueva normativa en este sentido es urgente.
Para finalizar en la parte académica nos queda formar profesionales que asuman el manejo de los animales, su transporte y cuidado con mayor ahínco y hacer del bienestar animal una actuación más de su trabajo.