- A juicio del gerente de la empresa energética Corinto Limitada, los problemas energéticos le están costando “caro” al país. En esta entrevista con LA PRENSA dice las razones y da algunas sugerencias
El nuevo gobierno que asumirá en enero del próximo año podría comenzar su mandato a oscuras si no se toman medidas inmediatas para superar la crisis de energía que tiene el país, dice César Zamora, gerente general de la empresa energética Corinto Limitada.
Zamora considera que la raíz de este problema está en la entidad reguladora del sector, el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), quien ha cambiado “a su gusto y antojo” las reglas del juego para el sector eléctrico, cuyo “resultado fatal” ha sido la falta de inversiones en el sector.
Zamora sostiene que en Centroamérica se ha invertido muy poco en generación de energía en los últimos cinco años.
Según afirma en los próximos dos años, sólo en Nicaragua, se tienen que invertir por lo menos 200 millones de dólares en generación y otros 50 millones de dólares en transmisión y distribución para lograr salir del atolladero en que se encuentra el sector energético nacional.
Por otro lado apunta que el incremento del precio internacional del petróleo significa una mayor presión en el precio de la tarifa, que no se ha ajustado de acuerdo con estos incrementos tal y como se estableció en la normativa.
¿Para comenzar cuál es el panorama del sector de energía del país?
Creo que los incrementos en los precios del combustible en los últimos tres años agarró desprevenido al país, a la industria eléctrica y a todos los que trabajamos en ella. El contexto internacional ha cambiado sustancialmente en los últimos tres años en la región centroamericana. Han habido muy pocos proyectos de desarrollo de generación con excepción de dos proyectos grandes en Honduras. En Nicaragua es más dramático (el panorama) porque en los últimos cinco años la generación nueva es mínima, creo que 10 megawatt, en parque térmico en Nicaragua. (Retomando lo de los precios del crudo) Hay dos formas de ajustar los incrementos, vía tarifas o vía subsidios, pero el ente regulador (INE) se encargó que no hubiera incrementos de la tarifa y también trabajó para que no se dieran subsidios. Entonces encontrás problemas económicos, de falta de pago por parte de la distribuidora a los generadores, y una oferta y demanda empatadas. Así nos encontró la crisis y en el momento que había que actuar el ente regulador entró a trabajar como policías y no como juez. Entonces lo que estamos viendo es la profundización de la crisis.
No hablamos sólo de Nicaragua entonces
La crisis no es producto sólo de que en Nicaragua no ha habido inversión, sino que no ha habido inversión en la región y no ha habido inversión en el mundo. A raíz de los colapsos energéticos en la multinacional de energía, ENRON, todo el mundo paró sus inversiones en el sector, aunque después el mundo siguió caminando. Y ahora nos encontramos que para hacer un proyecto de generación hay gran demanda y pocos equipos disponibles para satisfacerla.
Si vos querés un proyecto de viento tenés que esperar dos años, si querés un motor diesel nuevo te dan una lista de espera de dos años y medio, si querés poner una planta de carbón te dicen que no hay sino hasta dentro de tres años, o páguela primero. Entonces estamos con los pantalones abajo en medio de la crisis.
¿Por qué tantas trabas para la inversión? ¿Hay mucho nerviosismo para invertir, o es que no hay confianza en el país?
Yo creo que no hubo inversión en los últimos cinco años porque había un mercado spot que estaba devaluado y que decía que no había necesidad de inversión y cuando comenzaron a subir los precios en el spot que era la señal para atraer nueva inversión la Asamblea Nacional le puso un techo máximo CAP, y que ahora el regulador, que en ese tiempo estaba en la Asamblea Nacional, manipula contra los generadores.
Lo que ha pasado es que nadie va a venir a invertir con un mercado spot que no existe. La única posibilidad es contratos directos con la distribuidora y ahora con el Estado.
¿Qué es un CAP?
El CAP es un techo al precio de la energía. Pero un techo perverso porque le dice a todos los generadores que vendan en el spot, que le van a dar su costo de lo que les cuesta generar energía más un 10 por ciento. En el anterior se daba el precio de referencia del más ineficiente. Les daban el precio marginal, de forma que el último que entraba en el sistema no recibía premios. Pero ahora el último que entra en el sistema recibe el 10 por ciento. Es decir aquí una generadora se está beneficiando por ser ineficiente. Están rompiendo todo el marco de mercado y lo han hecho de una manera muy sutil pero beneficiando a una generadora.
¿Cuál generadora?
Vean en los despachos de carga quién ha sido la generadora que se ha beneficiado durante estos procesos y eso es lo que no se dice, el regulador actuando de manera poco ética está filtrando información a los medios de comunicación acusando a todos los generadores de estar coludidos. El que ha hecho posible esta colusión, si existe, y si se investiga bien es el propio ente regulador, al cambiar las reglas del juego en primer lugar y luego protegiendo a generadores ineficientes.
Pero el problema no termina allí, el problema es que no ha habido regulación acorde con las circunstancias. Aquí deberíamos estar todos sentados en la mesa trabajando por buscar soluciones y traer nueva inversión. El regulador se ha dedicado a parar toda la inversión en el país y entonces es difícil actuar en medio de esta crisis. Si uno quiere traer una planta nueva en primer lugar debe tener un contrato y para que exista este contrato tiene que ser financiado internacionalmente. En la banca hay de sobra dinero, esa es la única ventaja que existe en Centroamérica, que si uno tiene un proyecto más o menos decente hay banca internacional disponible para financiarla. Hay bancos internacionales y regionales dispuestos a invertir, pero cuando ven el tema de Nicaragua se detienen, ya no es un problema de la distribuidoras, es un tema de mala regulación.
¿Cuando hablamos de una mala regulación hablamos de qué: desorden, factores políticos, intereses personales? ¿Qué provoca todo este desorden en la regulación?
Yo creo que al regulador le faltó capacidad de diálogo con los agentes. Luego se quiso imponer sin dialogar, y posteriormente cuando se llegaron a acuerdos, él los traicionó. Y finalmente buscó cómo politizar el tema energético, entonces en ese ambiente donde todo se politiza y en año electoral, todo se detiene. Pero parar el sector energético es grave, porque se para todo el país.
En frío. Si apartamos contaminaciones políticas, electorales y haciendo una valoración objetiva ¿la legislación que tenemos es la correcta, la adecuada?
Yo creo que el mercado y las leyes del mercado que antecedían incluso las de previo a la emergencia del año pasado, si las aplicáramos como estaban, se pudo haber salido de las crisis con diálogo. Sin embargo, se comenzaron a poner parches de carácter, ni siquiera populista, sino faltos de concepción técnica profundizando aún más la crisis. De forma que tenemos un ente regulador que se fue por lo más fácil, golpeando a la distribuidora, que tiene un problema serio que son las pérdidas, que le cuestan 40 millones de dólares pero no se fue a eso, sino que la atacó porque no tenía energía ¿y cómo va a tener energía si no hay generación nueva?
Entonces lo que estamos haciendo es profundizando la crisis. En período electoral, todo el mundo ha echado un paso para atrás, para ver qué pasa por lo que la prioridad del nuevo gobierno debe ser la búsqueda de soluciones del sector.
¿Con las distribuidoras también hay problemas? ¿Cuál es la relación entre ustedes y la distribuidora?
Hay un déficit de 15 millones de dólares, que es producto, creo de mala fe de parte del distribuidor. Se vino trabajando en que los ajustes fueran de acuerdo con los incrementos en los precios de los combustibles, sin embargo el INE por un lado los vino haciendo de forma atrasada y luego cuando la brecha tenía que darse vía subsidios, o inyectando adelantos de capital el INE manipuló queriendo golpear al sector en su conjunto. El famoso tema de los 9 millones para Unión Fenosa era un adelanto del subsidio que se le estaba dando de manera oficial a los consumidores, el dinero no iba para Unión Fenosa. El dinero era para pagar energía que ya se les había entregado a los consumidores y que no estaban pagando el precio de costo.
Aquí ha habido incrementos de combustibles y hay que pagarlos, vía tarifa o vía subsidio y si no hacemos lo uno o lo otro vamos a colapsar el sector.
También debería haber un mecanismo que permita que si el precio del combustible baja, entonces debería haber ajustes hacia abajo. Sin embargo se está politizando este asunto de los incrementos para que ahora que ha bajado el precio baje. Claro, pero por eso es que le tenemos que quitar discrecionalidad al INE para que los ajustes sean automáticos. Si hay subidas en el petróleo que suban las tarifas y si bajan que bajen, y no politizar el tema de los incrementos tarifarios o las reducciones.
¿Se hacen discrecionalmente y no como estaban establecidos por ley estos ajustes entonces?
Así es, en el último año ha sido a discreción entera del consejo superior del INE, que ha tenido una pésima calificación. El déficit de los 15 millones de dólares y que dice Unión Fenosa, que son 19 millones, es producto de no hacer los ajustes acordes como dice la ley.
¿Pero también se asegura que la falta de recuperación de Unión Fenosa es debido a la ineficiencia y que no han hecho inversiones para prevenir, por ejemplo, el robo de energía?
Ese es el gran problema en la parte de la demanda, donde no es sólo tarea del distribuidor, sino de todos el haberla atacado. Cada año perdemos 40 millones de dólares, debemos tener leyes para castigar el fraude.
Cuando se quieren traer leyes o redes más eficientes, el INE argumenta que tiene que hacer estudios técnicos y atrasa todos los procesos. En un ambiente donde la tarifa no recoge los costos y donde no hay legislación para quitar los incrementos en el robo, es difícil decirle a alguien que invierta.
Demanda y déficit energético
De acuerdo a César Zamora, gerente general de la empresa energética Corinto Limitada, la relación entre la oferta y la demanda empieza a separarse, de forma que hay más demanda que oferta. Esto hace imposible pensar en ampliar la cobertura del servicio. El 50 por ciento de la población no tiene energía eléctrica, pero para el restante apenas alcanza con la generación actual.
¿La generación de energía es suficiente para satisfacer la demanda?
Esto ya explotó, explotó este año, ya la oferta y la demanda están empatadas, y cuando una planta tiene problemas técnicos o problemas de falta de pago para no comprar el combustible, sale del sistema y entonces entramos en el racionamiento. Cuando entra tarde el invierno no hay agua, ya dependemos también de problemas de clima.
Estamos en una situación en la que somos el único país en Centroamérica donde hay déficit energético real, pero también hay un déficit mayor debido a que tenemos plantas obsoletas sumamente caras que deberíamos estar renovando.
¿Cuál es el promedio de vida de las plantas de generación?
Hacemos cálculos que indican que Nicaragua debe invertir en los próximos cuatro años 100 millones de dólares, en sector de generación, distribución y transmisión. Tarea titánica. Necesitamos sustituir 200 megawatt que generan alrededor de 150 dólares el megavatio, sumamente caros y tenemos que cumplir el déficit real que anda por los 50 megas. Hablamos de 250 megas que tenemos que transformar en los siguientes dos años y medio.
Cada mega antes andaba en un millón de dólares ahora anda por los 1.5 millones de dólares, ya que la demanda de nuevos proyectos está incrementando los costos de las plantas. Estos son problemas que pudimos resolver hace cuatro años. También tenemos que invertir en transmisión porque el peaje que se le paga a la empresa de transmisión no le da capacidad de transmisión y si no tiene capacidad de inversión ningún banco le presta a esta empresa para poner las nuevas subestaciones que necesita. Managua necesita dos subestaciones urgentemente, Rivas necesita una, Corinto necesita otra. Allí hablamos que se necesitan cinco subestaciones.
Entonces …
Se necesitan cinco y cada una anda alrededor de los 2.5 millones de dólares. Estamos hablando que se necesitan a lo inmediato de 13 millones de dólares en subestaciones, que en la medida que no se afecte el servicio de energía, incrementará los costos. Si se quiere atacar el problema de generación tenés que atacar el tema de distribución y transmisión.
La energía se produce principalmente con petróleo…
En un 80 por ciento. De ese 80 por ciento, se puede decir que 40 por ciento son eficientes, Tipitapa, Corinto, Cesa Anfels. La planta Managua, Nicaragua, hay que sustituirla por su alto costo de producción.
¿Qué escenarios se pueden prever para producir energía alternativa?
En este momento pasamos porque haya una nueva administración, porque haya cambios en el ente regulador de personas o de persona. Para que haya un diálogo serio y tengamos acuerdos mínimos para atraer inversión e invertir, nos toca cien millones al año, en los primeros dos años se necesitarán por lo menos 200 millones de dólares . La gente de distribución tendrá que invertir 30 millones de dólares para prevenir pérdidas y la transmisión tendrá que invertir 20 millones de dólares en subestaciones. Esa es la tarea … llevarlos a niveles que cubran la demanda para poder cambiar la matriz energética.
¿Cuánto es la producción de energía?
La demanda anda por 450 megas. Entrando en zafra azucarera, tendremos capacidad de generar 460 megas. (Pero) en el momento que entre una planta a mantenimiento habrá déficit, en la medida que se pueda traer se puede cubrir importando energía.
La posibilidad de importar energía ha estado presente todo el año, sin embargo siempre hay obstáculos para la importación ¿qué tan difícil es traer energía de otros países?
Es sumamente complicado. En toda la región no ha habido inversión en el sector de generación. Honduras lo que hace es generar todo el invierno con sus plantas térmicas guardando agua para el invierno, lo mismo hace El Salvador, Guatemala, Costa Rica y Panamá.