Shakira dejó a los venezolanos pidiendo más, en un corto, pero deslumbrante espectáculo que fue opacado por la desorganización. Esa fue la única presentación de la estrella colombiana en Venezuela.
Aunque la diva del pop interpretó una docena de canciones, no fue suficiente para que el público olvidase las penurias derivadas de varias horas de espera en un terreno en pésimas condiciones.
Shakira además ignoró el ruidoso pedido de regresar al escenario como acostumbran la mayoría de los artistas.
El drama para los espectadores se acrecentó una vez que se apagaron las luces del escenario. En ese momento quedó en evidencia que los organizadores no previeron colocar alumbrado adicional para facilitar la retirada del público.