Cuando iniciaron las negociaciones sobre el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos en enero del 2003 (República Dominicana se adhirió después), casi nadie le puso atención y pocos hablaban de las negociaciones, incluso en los medios periodísticos.
Mucho menos gente todavía se interesó por las negociaciones para la firma de un TLC entre Nicaragua y México, cuyas negociaciones finalizaron cinco años antes, entrando en vigencia en julio de 1998.
Pero también hay un tratado de libre comercio entre los países de Centroamérica. ¿Sabía que, a excepción de unos cuatros productos, en la región centroamericana hay libre comercio para productos de los países que conforman el istmo?
Pero hay más, hay negociaciones comerciales con Panamá, Chile y Canadá, inconclusas todavía. Se terminó de firmar un tratado entre Nicaragua y la República de China (Taiwán), cuya aprobación está pendiendo de la Asamblea Nacional, que ya ha dicho que no hay problema para ello.
Y más aún, se espera que el próximo año inicien negociaciones entre Centroamérica y la Unión Europea (UE) para la firma de un acuerdo de asociación que incluye un tratado de libre comercio ¿Sabía todo esto?
En realidad diferentes sondeos de opinión indican que muchos, la gran mayoría, no lo sabe. Es preocupante porque estos acuerdos no son simples negociaciones, sino que establecen marcos sobre los que se debe trabajar en el futuro. Son oportunidades, pero también limitaciones.
Pero quiero seguir preguntando: ¿sabe qué es la OMC? Bueno mejoro la pregunta: ¿sabe qué es la Organización Mundial de Comercio, OMC? Pues es la mesa global donde se discuten todos los temas comerciales del mundo, desde cómo vender un alfiler, que es una industria multimillonaria, hasta la venta de aviones. Estados Unidos y la Unión Europea se transaron en una disputa por el mercado de la aviación.
Nosotros no producimos ni aviones ni alfileres, pero sí producimos alimentos, muchos alimentos. Y en la OMC se discute uno de los problemas más serios a los que nos enfrentamos como país: el de los subsidios o ayudas que los gobiernos otorgan a los productores para que puedan competir en los mercados internacionales.
Y allí es donde está el problema, no es un asunto de empresarios o de multimillonarios, es también el problema de millones de pequeños productores de países en desarrollo que ven pulverizadas sus esperanza ante pequeños productores de países con recursos.
Y allí es que llego a lo que quiero llegar, como diría Cantinflas. La capacidad de conocer el terreno en el que estamos parados.
Como dije anteriormente, se han negociado muchos tratados comerciales, pero qué tanto los conocemos, qué sabemos de los avances en la OMC sobre el tema de los subsidios, hay otra cantidad de problemas que se discuten, pero en nuestro caso, nos interesan los subsidios. Cómo afectan las negociaciones comerciales bilaterales con lo acordado en la OMC.
Actualmente las negociaciones OMC están estancadas debido a la falta de voluntad para resolver este agudo problema, al punto que muchos hablan del fracaso de la denominada Ronda de Desarrollo de Doha, en la que se cifraron esperanzas para los países en desarrollo, duramente golpeados por las prácticas proteccionistas de los países desarrollados y los fuertes subsidios a sus productores.
El dominio de estos temas no es un mero ejercicio intelectual, o de cultura universal, es una necesidad, de la globalización, si queremos ponerlo más dramático.
Si no veamos. Con el tratado de libre comercio con México, se han dado múltiples problemas para poder aprovechar las cuotas de acceso o el libre ingreso de productos. Han puesto miles de trabas, según reconoció el ministro de Fomento, Industria y Comercio, Alejandro Argüello, recientemente.
Con Estados Unidos los productores de maní todavía no aprovechan las cuotas de maní (10 mil toneladas métricas), porque es muy difícil competir en ese país con precios altamente subsidiados.
También estos tratados comerciales significan una enorme oportunidad de mercados, uno de los talones de Aquiles para todo productor o empresario, y que vale la pena estudiar con calma.
Las exportaciones a Estados Unidos podrían crecer este año en un 30 por ciento gracias al DR-Cafta. De forma que conocer las ventajas y desventajas de estas negociaciones sirve de mucho. Quizás, el futuro de su negocio esté en uno de ellos.