- Anuncian apelación de la pena capital
La condena a muerte contra el ex dictador Saddam Hussein, llamada en un principio a cerrar un capítulo oscuro de la historia de Irak, acentuó si cabe más las divisiones en el país, sumido desde hace meses en una espiral de violencia confesional y de milicias armadas.
La mayoría chiíta, oprimida durante el régimen del ex dictador, manifestó su júbilo en todo el país por la condena, vista asimismo como una revancha contra la antigua élite sunita.
“Ahorcar a Saddam es pasar la página de un capítulo amargo en la vida de los iraquíes y empezar uno nuevo”, estimó Jilud Mohamed, en Diwaniya, al sur de Bagdad.
Pero en los bastiones sunitas lo que se respiraba era cólera y desespero ante el destino que aguarda a Saddam, salvo decisión contraria, tras el proceso de apelación de la sentencia iniciado el lunes.
“Continuaremos manifestándonos, no como sunitas, sino como patriotas iraquíes. Admiramos el reinado de Saddam, jefe de los muyaidín”, aseguró Abdulá Zamar Hassan, un comerciante de 49 años, en Hawija (oeste).
El ex dictador fue condenado a morir en la horca por su papel en la matanza de 148 chiítas de la aldea iraquí de Dujail, en represalia por un atentado fallido contra Saddam en 1982.
La cuestión crucial reside ahora en saber si su pena de muerte acrecentará o disminuirá la violencia en el país, cifrada en 100 víctimas mortales diarias, según la ONU.
“Los partidarios de Saddam sueñan con su vuelta al poder”, pero con esta condena se esfuman sus esperanzas, por lo que ésta podría incluso “disuadirlos” de continuar su lucha, opinó Kamal Karkuki, vicepresidente del Parlamento de la región autónoma del Kurdistán iraquí.
Fecha tentativa
El ex dictador iraquí no sería ejecutado hasta enero o febrero del 2007 como mínimo, ya que el proceso de apelación no está limitado en el tiempo.
“Hoy (lunes) comienza un plazo de 30 días para iniciar el procedimiento de apelación — anunciado ayer por la defensa —de Hussein—, tras lo cual la Cámara de Apelación del Alto Tribunal Penal estudiará los expedientes. En mi opinión, serán necesarios uno o dos meses para dar a conocer su decisión”, es decir, en enero o febrero, declaró el lunes el fiscal general del Alto Tribunal Penal, Jaafar Al Mussaui.
Si la Cámara opina que el recurso está fundado, debe celebrarse un nuevo juicio. Pero si se ratifica la decisión tomada en primera instancia, se debe aplicar la sentencia en 30 días.