- La báscula, duro rival
Enviado Especial/ Phoenix, Arizona
El púgil nicaragüense Luis Pérez tendrá hoy el compromiso más importante previo a su cuarta defensa de la corona súper mosca de la FIB ante el mexicano Ricardo “El Chapo” Vargas: la ceremonia del pesaje que se realizará esta mañana en un restaurante local de comida típica mexicana.
La actividad está programada a las 11:00 a.m. hora local, 10:00 de Nicaragua. Es una hora inusual, ya que los miembros de la Comisión de Boxeo de Arizona deben trasladarse a sancionar una velada en una ciudad en el mismo Estado.
Pero como siempre ocurre en sus presentaciones titulares, Pérez estará sometido a la exigencia de bajar a las 115 libras.
“Luis es muy disciplinado con esto del peso. Se exige mucho y baja hasta cumplir con el compromiso”, indicó Rosendo Álvarez, quien hace las veces de representante y entrenador en esta gira por Phoenix.
3.5 libras arriba
Ayer, antes de entrenar, el equipo de Pérez comentó que estaban 3.5 libras arriba del peso.
Ese excedente de libras suena exagerado, pero el entrenador Reynaldo Mendoza asegura que puede bajar sin mayores dificultades.
“Entrenando fuerte y sin alimentarse, Luis puede hacer hasta menos de 115 libras”, dijo Mendoza. “Es difícil, pero Luis está acostumbrado a este tipo de trabajo”, añadió.
El miércoles Pérez realizó doble sesión de entrenamientos en el gimnasio del hotel donde se hospeda.
Por la mañana corrió y luego trabajó con Mendoza en el gimnasio. Por la noche Rosendo se hizo cargo del mascoteo.
Doble sesión
Ayer también trabajó doble sesión. Comenzó con 20 minutos de sombra, 8 rounds de mascoteo y luego terminó con otra serie de ejercicios, apretando el acelerador, ya que el pesaje será hoy a las 11:00 a.m. de Phoenix.
“Como el pesaje es mañana (hoy) no voy a confiarme. Debo llegar en las justas 115 libras, no ando muy arriba, pero tengo que trabajar dos veces para estar bien a la hora del pesaje”, explicó Pérez.
Luis luce un poco tenso por esta exigencia de bajar a la división súper mosca. Pero la presencia de su familia lo ha relajado un poco.
“Esto de estar con mi familia me sirve, porque no me siento ‘agüevado’ de estar solo en el cuarto… Me ha levantado el ánimo para salir bien”, reiteró.