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Enviado Especial/Phoenix, Arizona
El púgil nicaragüense Luis Pérez, dueño del cinturón súper mosca de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) está claro que el mexicano Ricardo “Chapo” Vargas será un rival difícil de vencer este sábado, en el programa que Don King organizará en el Estadio Chase, de esta ciudad.
Sin embargo, de algo está convencido Pérez: ganar, lo más pronto posible, para evitar un desgaste mayor.
“Para estas defensas tengo que pasar mucha hambre para bajar de peso, correr en las mañanas y entrenar por las tardes. Pero espero llegar bien a la pelea, recuperado, con fuerza porque vengo de hacer un buen trabajo en el campo de entrenamiento de Cleveland”, dijo Pérez.
“Estoy acostumbrado a pelear con rivales fuertes y espero que esta pelea no se vaya a los 12 rounds, que termine rápido, porque quiero descansar, irme relajado y sobre todo sabiendo que daré un nuevo el triunfo al pueblo de Nicaragua”, añadió el campeón de la FIB.
El “Chapo” Vargas es un peleador difícil de noquear. Sólo recibe dos nocauts en 54 peleas, pero Pérez pretende retirarlo con un tercero, porque cuenta con 35 años de edad y ya muestra el desgaste natural de tantos combates profesionales.
“No puedo asegurar que lo voy a noquear rápido, no sé si es fuerte, pero vamos a estudiarlo en los primeros rounds. El nocaut sale solo, pero confío en Dios que esta pelea se acabe rápido a mi favor”, añadió.
A pesar de esta idea de estudio, Pérez dijo que no tratará de boxear a Vargas, dejarlo que corra mucho o tome la iniciativa, porque está convencido que debe lucir igualmente agresivo que cualquiera que trata de conquistar una corona mundial.
“Desde el primer round tiraré golpes, no dejaré que me robe la iniciativa. Yo soy el campeón, y debo salir a ganar con mucha decisión. Si dejo que me robe la iniciativa, será una pelea difícil y por eso debo ir tras él”, reiteró el púgil que se ha ganado un espacio importante en los eventos promocionados por Don King.