El presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, responsabilizó al gobierno del presidente Enrique Bolaños de usar recursos del Estado para respaldar la candidatura de uno de los aspirantes presidenciales que participa en la contienda electoral del próximo 5 de noviembre.
Rivas se refirió a la denuncia que presentó el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) contra el Embajador de Nicaragua en Washington, Salvador Stadthagen.
“He dicho que no quiero pronunciarme en relación con este caso, estoy abocado al proceso electoral (…) y no es posible que estemos a todas luces utilizando los recursos del Estado, hablo en forma general, no refiriéndome en el caso del señor Stadthagen”, señaló Rivas.
“Yo veo que aquí las cosas se están calentando. La semana pasada yo presenté una inquietud que obtuve de que había algo que se estaba moviendo en las embajadas”, dijo Rivas.
“El día de ayer vi en un programa al señor Humberto Belli, con ofensas muy personales en relación con mi persona. Hoy vi en una noticia que el señor Presidente había invitado a los observadores nacionales e internacionales ignorando totalmente la autoridad electoral de este país. Parece que el señor Bolaños cree que los observadores están observando para él y no para el pueblo de Nicaragua”, recalcó Rivas.
El vocero presidencial, Lindolfo Monjarretz, desestimó los señalamientos de Rivas y lo exhortó a que en lugar de hacer ese tipo de señalamientos entregue las cédulas a los miles de ciudadanos que todavía no la han retirado.
La fiscal electoral no se pronunció al respecto y dijo que investigarían la denuncia presentada por el PLC, y una vez que éstas concluyan se pronunciarán. La Fiscalía electoral tiene pendiente pronunciarse sobre la denuncia que presentó el CSE contra el Instituto Internacional Republicano (IRI), por usar un manual para capacitar a fiscales de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y el Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
Rivas señaló que este año las elecciones serán “un proceso ejemplar en su transparencia y en su organización” y que las autoridades electorales respetarán la voluntad del pueblo nicaragüense, aunque el margen sea por un voto.